viernes, 25 septiembre 2020 13:21

China amplía su cooperación agrícola en África con tecnología y expertos

Belén Delgado

Roma, 13 abr (EFE).- Con la ayuda de organizaciones internacionales, China está ampliando su colaboración agrícola con los países pobres, especialmente en África, a través del intercambio de tecnologías y expertos para reforzar sus relaciones exteriores.

El país asiático es uno de los más activos en cuestiones de cooperación Sur-Sur y desde hace más de una década ha destinado 80 millones de dólares a proyectos con la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el último de ellos puestos en marcha recientemente en la República Democrática del Congo.

El especialista de la FAO Carlos Watson destaca en declaraciones a Efe que en una primera fase se enviaron a países en desarrollo -la mayoría africanos- 300 expertos chinos y 400 tecnologías, al tiempo que 20.000 campesinos recibieron entrenamiento en el campo.

Las principales áreas de interés fueron la producción de arroz, la agricultura en sitios con periodos secos, la acuicultura, el cuidado de granjas, los cruces de ganado y la transferencia de tecnología.

El líder del equipo de Cooperación Sur-Sur enfatiza que ese tipo de colaboración “está guiada por la demanda” de quienes buscan esos programas, un principio que se suma a otros como el beneficio mutuo, la solidaridad, el respeto a la soberanía o la igualdad.

“China ha tenido una evolución económica y un desarrollo muy rápido, con experiencias de éxito que considera oportunas y relevantes para que otros países se puedan beneficiar de ellas”, sostiene Watson.

Desde la década de 1950 China ha articulado una estrecha política económica con los países africanos hasta convertirse hace tres años en su mayor socio comercial y de desarrollo.

Según un estudio del Banco Mundial, el gigante asiático representa aproximadamente una cuarta parte del comercio exterior de África subsahariana, aunque, de todas las exportaciones a China, las agrícolas apenas representaban un 5 % en 2013 debido a factores como el proteccionismo del mercado chino.

Y es que la fuerte industrialización y urbanización en China ha requerido sobre todo de petróleo, minerales y metales del continente africano.

El experto del Instituto de Estudios para el Desarrollo (con sede en el Reino Unido) Ian Scoones sostiene que, a diferencia de los países occidentales, China se está involucrando en África en “sectores importantes para la transformación, como la energía, la construcción o la agricultura”.

A partir de sus investigaciones en Etiopía, Ghana, Mozambique y Zimbabue, llegó a la conclusión de que “los intereses geopolíticos, comerciales y de desarrollo se combinan de distintas formas” y la realidad es “muy diferente” en función de cada proyecto.

En el fondo, asegura, los chinos “están creando conexiones y contactos que en el futuro serán importantes para su comercio y tendrán implicaciones políticas y diplomáticas”.

Sobre su equiparación con las antiguas colonias occidentales y casos de abusos derivados de la explotación de los recursos naturales, la falta de estadísticas fiables dificulta el análisis, en parte por la falta de transparencia de las autoridades chinas, que solo dan cifras agregadas cada pocos años y menores a las que otros estiman.

En un reciente libro la académica Deborah Brautigam se pregunta si África terminará alimentando a China e intenta desmontar con datos ideas preconcebidas sobre el compromiso chino en la agricultura africana.

Una cuestión polémica se refiere al acaparamiento de tierras, para lo que organizaciones no gubernamentales como las agrupadas en la Coalición Internacional (ILC) están analizando los acuerdos trasnacionales para la adquisición de tierras, muchas veces opacos.

A nivel global, el conflicto aflora cuando no se reconocen las reivindicaciones legítimas de la población local sobre sus recursos ni se la consulta previamente.

El director de ILC, Mike Taylor, explica que la mayoría de los grandes inversores en los casos analizados son los tradicionales, como Estados Unidos, y entre ellos China ocupa el noveno puesto, con inversiones sobre todo en el Sudeste Asiático y África.

En ese sentido, afirma que China no es diferente a otros países pues compite por los recursos al igual que otros países emergentes, como Brasil o la India.

Los expertos coinciden en que la evolución de la economía china (con un menor crecimiento en los últimos años) determinará el impacto de la cooperación en África.

Ian Taylor, especialista de la Universidad escocesa de Saint Andrews, considera que el Gobierno chino está adoptando una nueva política para la economía doméstica y, “si en el pasado se interesaba por los recursos naturales africanos, ahora veremos menor interés en exportar e invertir en África”.

No obstante, la mayor actividad queda en manos de las empresas privadas chinas. “Cuando ves lo que pasa en África, ves que están ahí para hacer dinero”, subraya. EFE