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Sevilla, 2 abr (EFE).- El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, ha advertido hoy de que las medidas que proponen en su pacto PSOE y Ciudadanos son un “pasaporte” a la España que había en 2011 y un “torpedo en la línea de flotación” de la economía, tanto para la creación de empleo como para la reducción del déficit.

Rajoy ha optado por recurrir a la economía para atacar el que ha llamado “programa electoral” de Pedro Sánchez y Albert Rivera, un acuerdo que, como ha recordado, pretende derogar todas las reformas de su Gobierno, a pesar de que han sido esas políticas, ha dicho, las que han sacado a España de la recesión.

Aunque el jefe del Ejecutivo ha vuelto a decir hoy, en el acto de clausura de la convención sobre políticas sociales que ha celebrado el PP, que su propuesta de una gran coalición con el PSOE y Ciudadanos sigue “vigente”, ha advertido de que ni él ni su partido piensan participar en esta “comedia de enredo” en la que están las demás formaciones políticas.

Así, ha reprochado a PSOE, Ciudadanos y Podemos que se estén centrando en “lo irrelevante” en lugar de en los problemas que importan a los españoles.

Y ha asegurado no haber visto nunca “tantas ruedas de prensa, fotos, repetición de fotos, entregas de libros, reuniones”, en definitiva “tantos dimes y tantos diretes y tantas comedias de enredo” como las que están protagonizando sus rivales.

Rajoy no solo ha advertido del peligro que el pacto PSOE-C's, en el que el partido de Albert Rivera “asumió el 90 por ciento del programa electoral del PSOE”, tiene para la creación de empleo.

Además, en esta semana en la que se han conocido los datos del déficit público de 2015 -que sobrepasó en casi un punto el objetivo marcado- Rajoy ha lamentado que quienes dejaron “el mayor déficit público de la historia” se quejen ahora de que su Gobierno haya conseguido bajarlo cuatro puntos en estos años.

“No vamos a apoyar nunca un programa que quiere que España vuelva a la situación de 2011, cuando el país estaba al borde de la quiebra y del rescate”, ha advertido.

Ha defendido además mantener su política económica -“se cambia lo que no funciona, lo que funciona no se cambia”, ha dicho-, pero también ha aprovechado este acto de medidas sociales para anunciar varias promesas relacionadas con la conciliación de la vida laboral y familiar.

Ha anunciado su intención de promover un acuerdo con las demás fuerzas políticas y los agentes sociales para que la jornada laboral, con carácter general, finalice a las 18.00 horas, y también ha prometido, en línea con lo que defienden igualmente PSOE y Ciudadanos, promover el cambio del huso horario peninsular al del meridiano de Greenwich -el que tienen Portugal, el Reino Unido y Canarias-.

También ha propuesto introducir en los convenios laborales el llamado “banco de horas” para que los trabajares dispongan de tiempo para dedicar a la conciliación; y ha prometido un “sello” para las empresas más activas y responsables en esta materia.

Asimismo ha anunciado que se ampliará a diez días el permiso de paternidad para discapacitados o padres con niños discapacitados y para progenitores con familia numerosa.

Al igual que Rajoy, la secretaria general de los populares, María Dolores de Cospedal, ha tenido sus reproches para el líder socialista, Pedro Sánchez, al que ha acusado de ser el responsable del “bloqueo” actual en España por dedicarse a “puzzles ideológicos incapaces de encajar”.

Tanto Rajoy como Cospedal han obviado en sus discursos cualquier asunto relacionado con el funcionamiento interno de su partido, en esta semana en la que se ha especulado sobre las supuestas diferencias entre Moncloa y los vicesecretarios más jóvenes a la hora de afrontar los casos de corrupción, especialmente el que afecta al PP de Valencia.

En la dirección nacional han dado por zanjado este asunto y han negado que haya diferencias de fondo entre Rajoy y sus vicesecretarios, aunque admiten que sean distintas las formas cuando se habla de estos asuntos, algo que en cualquier caso ven “lógico” e incluso “sano”.

Subrayan en cualquier caso las fuentes consultadas que Gobierno y partido están totalmente coordinados entre otras cosas porque tienen un líder común que es el propio Rajoy.

Aunque nadie ha hablado en sus intervenciones de este asunto, ha quedado clara la imagen de unidad que ha pretendido dejar Rajoy en esta jornada, viajando con sus vicesecretarios de Madrid a Sevilla en un AVE a primera hora -como han mostrado con una foto que el presidente ha colgado en Twitter- y quedándose después a comer con ellos en la capital andaluza.

El líder del PP sí ha dicho que para seguir con su labor cuenta “con todos” los que estaban hoy en el acto de Sevilla. Y también ha dicho que cuenta con “muchos más”, para citar así al presidente gallego Alberto Núñez-Feijóo.

Rajoy ha señalado así que quedándose al frente del PPdeG Feijóo ha tomado la “mejor decisión para Galicia, España, él mismo y el partido” y se ha mostrado convencido de que revalidará, en las próximas elecciones, la confianza de los gallegos para seguir al frente de la Presidencia de la Xunta. EFE

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