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Pese a que había claros indicios que se habían producido irregularidades, hasta el momento, ningún empresario había confirmado su participación en la trama Gürtel, la trama corrupta del Partido Popular en Valencia. Una situación que ha cambiado después de que Enrique Ortiz, importante contratista alicantino, haya reconocido en los tribunales que formó parte de los grupos que participaron en la financiación ilegal de la formación política en 2007 y 2008.

Ortiz ha confirmado que abonó cerca de 350.000 euros en facturas falsas al PP valenciano por obras que no se realizaron. ¿Por qué lo hace ahora? Su objetivo es que se le rebaje la petición de condena de cuatro años de cárcel a un año y tres meses por “confesión tardía de los hechos”. En esa trama, la empresa Enrique Ortiz e Hijos Contratista de Obras recibió facturas falsas de Orange Market, el centro de la trama de esos servicios no ejecutadas, ya bien con pagos con dinero en circulación, es decir, “A” (o Alicante), como también lo llamaban, o con dinero negro, “B”, conocido como “Barcelona”.

Con este entramado, Orange Market recibía toda la información y papeleo para gestionar las donaciones y darles un giro para que las empresas contratantes pareciera que no facturaran en el Partido, algo que está prohibido en la Ley Electoral.

Según publica el diario 'El Mundo', Ortiz podría no ser el único que confesara la existencia de una caja 'B' en Valencia y otros siete implicados por la justicia en Gürtel podrían desvelar los trabajos falsos que hicieron al PPCV y que sumaron mucho dinero en la campaña electoral de 2007 y 2008 para que Barberá y Camps lograran diversas mayorías absolutas en la Ciudad del Turia y en la Comunidad, respectivamente.