Compartir

Valladolid, 1 abr (EFE).- El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, ha rechazado hoy el “análisis precipitado” que en su opinión ha hecho el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, al responsabilizar a las autonomías del déficit, con una tesis en la que “no hay justeza”.

Durante su intervención en la apertura del VII Congreso de la UGT de Castilla y León, celebrada en Valladolid, Herrera ha incidido en que el problema del análisis de Montoro radica fundamentalmente en la desigualdad del reparto de los objetivos de déficit del Gobierno central y de las autonomías, al no tener en cuenta sus respectivas participaciones en el gasto público.

Herrera ha puesto un símil automovilístico a la situación, con el Gobierno central a bordo de “un vehículo con cuatro ruedas” al atribuirse un objetivo de déficit cómodo para sus responsabilidades de gasto, mientras que a los gobiernos autonómicos los subió en un automóvil “de dos ruedas”.

En concreto, el presidente autonómico ha expresado que “no puede ser” que las comunidades autónomas se responsabilicen de entre el 33 y el 35 por ciento del gasto público en España y, en cambio, el Ministerio de Hacienda fijó un margen de déficit para los gobiernos autonómicos equivalente al 16 por ciento.

Herrera ha defendido que ha faltado “un reparto estrictamente justo del esfuerzo de déficit” entre las comunidades autónomas y el Estado porque si lo hubiera habido, en opinión del presidente de la Junta, Castilla y León hubiera cumplido con el objetivo correspondiente, al presentar un déficit equivalente al 1,33 por ciento del PIB frente al 1,4 % que según sus cálculos les correspondería.

Otro de los factores que en su opinión ha influido en que las autonomías no hayan podido alcanzar el objetivo de déficit ha sido que el sistema de financiación autonómica es “fallido” al no aportar suficiencia a las necesidades de gasto para los servicios esenciales de educación, sanidad y servicios sociales.

De hecho, ha cuantificado el desfase de casi 500 millones de euros entre los fondos aportados por el Gobierno central, unos 5.400 millones en 2015, y los gastados por la Junta de Castilla y León en los servicios fundamentales, de unos 5.900 millones.

Ha alertado también de la necesidad de contar con una “armonización” de la fiscalidad que aplican las comunidades autónomas, ya que en su opinión Castilla y León sufre una “competencia fiscal” de autonomías como el País Vasco y la Comunidad de Madrid.

Por último, ha echado en falta “lealtad institucional” al no asumir el ministro que una comunidad como Castilla y León ha incurrido en el déficit como consecuencia de decisiones adoptadas precisamente a nivel estatal por el Ministerio de Hacienda, en alusión a la recuperación de la paga extra de los funcionarios, o medidas para mejorar situaciones como la de los enfermos de hepatitis C o para reducir las listas de espera.EFE

orv/jlg