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Santiago de Compostela, 1 abr (EFE).- El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, afronta mañana una de las jornadas más esperadas en su partido y en la política gallega desde la retirada de Manuel Fraga, a quien relevó en enero de 2006 al frente del PP gallego.

Tras un profundo periodo de reflexión, como él mismo lo ha definido, Núñez Feijóo (Ourense, 1961) tiene previsto comunicar mañana en la junta directiva autonómica del PP gallego si se presenta al XVI congreso autonómico que se celebrará en Ourense el próximo mes de mayo, probablemente los días 7 y 8.

Si finalmente lo hace, se da por sentado que sería candidato de nuevo a las urnas en Galicia el próximo otoño, en caso de que no haya adelanto, ya que prácticamente nadie espera que si decide postularse por tercera vez como candidato algún compañero quiera disputarle el cargo y, en cualquier caso, que tuviera opciones reales de imponerse.

La decisión de presentarse sigue siendo una incógnita, como todas las decisiones que ha trasladado desde el Gobierno y que no han trascendido hasta prácticamente minutos antes de producirse.

Quien sí la conoce, al menos eso ha dado a entender Núñez Feijóo, es el presidente del partido, Mariano Rajoy.

Todos los dirigentes de peso del partido en Galicia y muchos desde la sede de la calle Génova en Madrid se han posicionado públicamente a favor de que Núñez Feijóo repita como candidato y aseguran que están tranquilos ante la eventualidad de que decida no hacerlo.

Lo cierto, sin embargo, es que ninguno se atreve a valorar la posibilidad de que no repita, ya que prefieren no pensar en las consecuencias que tendría esa decisión.

El propio Rajoy lo expresó en una entrevista esta semana tras hablar con Núñez Feijóo: “Espero que tome una buena decisión para él y para Galicia”, unas declaraciones a las que el presidente gallego replicó ayer que no tenía nada que “añadir, rectificar o quitar”.

Sus rivales políticos dan por sentado que se presentará, como así se lo han hecho saber esta semana en la sesión de control del Parlamento, aunque tanto PSdeG como AGE y BNG entienden que lo hará porque se frustró su salto a Madrid y no le queda otro remedio.

Tras los rumores sobre su posible salto a la política nacional, más insistentes tras las municipales del pasado año, llegaron los comentarios sobre un eventual paso a la empresa privada, alimentados por él mismo en una entrevista en Onda Cero hace tres semanas.

En público y en privado ha reiterado que dos legislaturas son suficientes y en el último congreso del PP en el que fue elegido, en enero de 2013 en Lugo, avanzó en un enigmático discurso que cuando concluyese su mandato, primavera de 2016, llevaría diez años en el mismo puesto, el tiempo más largo en cualquier cargo.

En ese momento, dijo en Lugo, su intención era la de “entregar” un partido mejor y más joven, algo que ha iniciado con la celebración de los cuatro congresos provinciales, en los que se han renovado tres de las cuatro Presidencias.

Después del varapalo de las municipales, repetido en las elecciones generales en Galicia, aunque menor que la media del partido en España, Núñez Feijóo se comprometió a hacer un cambio de “políticas, actitudes y personas”.

Tras cambios en el propio Gobierno gallego, rebajas de impuestos y los congresos provinciales, hechos de modo inusual antes que el autonómico, llega el congreso regional en el que habrá, al menos, un cambio seguro en la dirección, el de Alfonso Rueda como número dos, que recientemente ha sido elegido presidente del PP en Pontevedra.

Rueda fue elegido secretario general en 2006 por Núñez Feijóo y desde ese momento ha sido, junto con el portavoz parlamentario, Pedro Puy, la mano derecha del presidente hasta llegar a ser también vicepresidente de la Xunta tras los comicios de 2012. EFE

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