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Damasco/Beirut, 30 mar (EFE).- La aviación siria y rusa golpearon hoy posiciones del grupo Estado Islámico (EI) en el centro del país árabe, mientras que el presidente sirio, Bachar al Asad, pidió que se aceleren los esfuerzos colectivos contra el terrorismo.

La fuerza aérea de Siria y de su aliado ruso tuvieron como blanco dos localidades controladas por los yihadistas en la provincia central de Homs y próximas a la ciudad monumental de Palmira, cuyo dominio recuperó hace tres días el Ejército sirio.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, los aviones bombardearon las poblaciones de Al Qariatain y Al Sujna, al suroeste y al este de Palmira, respectivamente.

Entretanto, continuaron este miércoles los enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas sirias y los extremistas en las inmediaciones de Al Qariatain, donde los efectivos gubernamentales lanzaron una ofensiva para hacerse con su control tras la conquista de Palmira.

Después de este logro del régimen, muchos de los yihadistas huyeron en dirección a Al Sujna, según han señalado en los últimos días el Observatorio y las autoridades sirias.

El EI conquistó Palmira, cuyas ruinas son Patrimonio Mundial de la Unesco, en mayo de 2015 en el marco de un ataque a gran escala en el que tomó amplias zonas del este de Homs, fronteriza con Irak.

Tres meses después, los extremistas conquistaron Al Qariatain, que se localiza en una área estratégica entre Palmira y la periferia de Damasco.

La recuperación de Palmira es una victoria táctica para las autoridades, porque esta población sirve de enlace entre el este de Homs y la provincia nororiental de Deir al Zur, uno de los feudos del EI en Siria, con la capital.

De hecho, Al Asad afirmó hoy que ahora, tras la reconquista de Palmira, es “el momento más apropiado para acelerar la lucha colectiva contra el terrorismo”, en una carta dirigida al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

El mandatario reiteró en su misiva la disposición de su país para cooperar con “todos los esfuerzos sinceros que tengan como objetivo combatir al terrorismo”.

Por otro lado, instó a las agencias de la ONU a que apoyen al Gobierno de Damasco en la restauración de las ruinas de Palmira.

El director de Antigüedades y Museos de Siria, Maamún Abdelkarim, dijo ayer a Efe que los trabajos de rehabilitación comenzarán en junio o julio y que el 80 por ciento de la zona arqueológica no ha sufrido daños.

Durante los diez meses que esta urbe estuvo en manos del EI, los radicales dinamitaron tres torres funerarias del siglo I d.C., el Templo de Bel, el Templete de Bal Shamin y el Arco de Triunfo.

Por su parte, el ministro sirio de Información, Omran al Zubi, ha asegurado que la conquista de Palmira por las tropas gubernamentales abre la puerta para avanzar hacia Deir al Zur y Al Raqa, bastiones sirios del EI.

“El triunfo de Palmira, logrado por el Ejército Árabe de Siria y sus amigos, los grupos de defensa popular, tiene un gran significado militar y político”, subrayó Al Zubi en una entrevista anoche a la cadena de televisión iraní Al Alam publicada hoy por la agencia oficial de noticias siria, SANA.

“Nadie puede pedirle al Ejército sirio que detenga su lucha contra la organización terrorista EI”, apuntó Al Zubi, quien desvinculó la batalla contra los yihadistas del alto el fuego actualmente en vigor en Siria.

En ese sentido, el ministro explicó que el Ejército no ha infringido el acuerdo para el cese de las hostilidades en ningún punto del territorio, porque hay “grupos terroristas armados que no se unieron al pacto y siguen atacando posiciones de las Fuerzas Armadas”.

Asimismo, Al Zubi cuestionó la seriedad de la coalición internacional contra el EI liderada por EEUU ya que, a su juicio, su labor no ha tenido resultados sobre el terreno, y opinó que Washington tiene que coordinarse con el Gobierno sirio en la lucha contra el terrorismo.

La organización extremista proclamó a finales de junio de 2014 un califato en Siria e Irak, donde tomó partes del norte y el centro de ambos países.

Las operaciones militares contra el EI se han intensificado en esos dos Estados después de los atentados de Bruselas del pasado 22 de marzo, que fueron reivindicados por los yihadistas y que causaron una treintena de muertos y más de 300 heridos. EFE

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