lunes, 28 septiembre 2020 23:51

Al Serraj llega a Trípoli junto a 7 miembros del Gobierno de unidad

Trípoli, 30 mar (EFE).- El presidente del Consejo presidencial libio designado por la ONU, Mohamad Fayez Al Serraj, y siete miembros del denominado Gobierno de unidad llegaron hoy a Trípoli en barco procedentes de Túnez.

Fuentes de seguridad explicaron a Efe que la delegación llegó a una base naval situada a tres kilómetros de la capital en medio de una tensa calma, pero sin los combates entre milicias rivales que se han sucedido en los pasados días.

El sonido de las armas no ha cesado en la capital libia desde que hace dos semanas Al Serraj anunciara su intención de trasladarse a Trípoli con el Gabinete de unidad, pese a que éste no ha sido legitimado por el Parlamento de Tobruk y concita el rechazo del Gobierno de Trípoli, que la ONU considera rebelde.

El primer ministro de este último, Jalifa al Ghweil, subrayó que no reconocerá un Gobierno “impuesto por la ONU”, y advirtió de que sus milicias arrestarían a los miembros del Consejo presidencial y del Gobierno de unidad en cuanto pisaran Trípoli.

El cruce de declaraciones hizo estallar combates en el centro y en el extrarradio de la capital entre milicias afines al Gobierno de Trípoli y fuerzas leales al Gobierno de unidad, al que sólo apoyan las milicias de Misrata y parte del Parlamento de Tobruk, además de la comunidad internacional.

El presidente del gobierno de Tobruk, Abdulah Thini, advirtió anoche que no reconocerá el Gabinete de unidad hasta que éste no logre el respaldo de la Cámara, que el pasado lunes volvió a fracasar en su intento por lograr quorum.

El pulso se enconó aún más el domingo después de que el gobierno de Trípoli cerrara el espacio aéreo y el aeropuerto de Mitiga, el único que funciona en la capital, alegando una serie de “problemas técnicos”.

Al Serraj denunció que la decisión era una maniobra para impedir su llegada y la de sus ministros, una denuncia a la que se sumó anoche el departamento de Estado estadounidense y cancillerías europeas.

Libia es un estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la comunidad internacional contribuyera militarmente a la victoria de los rebeldes sobre la dictadura de Muamar al Gadafi.

Desde principios de mes, tiene tres gobiernos enfrentados: uno en Trípoli considerado rebelde, uno en Tobruk apoyado por el Parlamento reconocido por la comunidad internacional y un tercero llamado de unidad nacional que ninguno de los otros dos reconoce y que apoyan tanto la ONU como la mayor parte de las potencias mundiales.

De la situación han sacado provecho grupos radicales como la rama libia de la organización yihadista Estado Islámico, que en el último año ha ampliado el territorio bajo su control e incluso establecido un nuevo bastión en la costa del Mediterráneo. EFE