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Primero con Albert Rivera que desde cerca de las nueve de la mañana le marca una ruta digerible par el partido emergente. Y los puntos de un hipotético pacto con la izquierda que harían imposible que Ciudadanos e sumara. ¿El más importante? El derecho a la autodeterminación y el tema catalán. Y sólo después, Pedro Sánchez acudirá a su cita con Pablo Iglesias para buscar un acuerdo que se vislumbra más posible hoy que hace un mes. En el PSOE buscan que Podemos no haga imposible el acercamiento con las consultas independentistas, y el consenso en política antiterrorista. Si de la reunión de hoy no sale el compromiso de convocar reuniones de los equipos negociadores de PSOE, Ciudadanos y Podemos, las opciones de Pedro Sánchez de llegar a La Moncloa desaparecen.

El acuerdo entre el PSOE y Ciudadanos está “vigente” y “abierto a otros partidos”, coincidieron este martes los portavoces de las dos formaciones. Sin embargo, la dirección del partido de Rivera especificó este martes los aspectos de su acuerdo con el PSOE que Iglesias no podría modificar antes de estampar su firma. Cualquier añadido, asumió Antonio Hernando, portavoz socialista, “debe ser complementario y compatible”, tal y como cuenta el diario El País.

Sánchez quiere comprobar este miércoles si en Podemos hay una línea más permeable al diálogo con Ciudadanos o si mantiene su oposición a participar en una mayoría en la que esté el partido de Rivera. El PSOE cuenta par ello con apurar los plazos y presionar hasta finales de abril a Podemos con una disyuntiva: o se une al acuerdo, o habrá elecciones.

Las dificultades para un entendimiento, basadas en cuestiones programáticas y en los prejuicios ideológicos mutuos de Podemos y Ciudadanos, con el PSOE de juez interesado. El posicionamiento oficial del Comité Federal impide a los socialistas alcanzar acuerdos con partidos que defiendan la celebración de consultas de autodeterminación. Y prohíbe, después, buscar el apoyo de partidos independentistas y nacionalistas como ERC.

Mientras, el posicionamiento este martes del número dos de Podemos, Íñigo Errejón, se ha tomado en el PSOE como una invitación a la esperanza de poder sumar acuerdos para un gobierno a tres.  “Asumimos que en cualquier proceso hay que ceder y rebajar posiciones. Asumimos que hay que hacer un ejercicio de mestizaje, y estamos dispuestos a llegar a un acuerdo”, advirtió. Mientras, Pedro Sánchez, en la cadena SER dijo no cerrarse “a que haya representantes de Podemos o Ciudadanos dentro de un Gobierno transversal”, sin especificar si serían ministros u ocuparían otros cargos de menor relevancia.

¿Y cómo se observa esta reunión desde el PP? En el PP dan muchas posibilidades al acuerdo por la izquierda al que se podría sumar Ciudadanos. O viceversa. Un acuerdo de centro reformista al que se podría sumar la izquierda de Podemos. Si el PSOE pretende conformar un Gobierno con Podemos, el PP no pinta nada”. Fue la frase con la que Mariano Rajoy justificó este martes, durante una entrevista en Onda Cero, que esté tardando tanto tiempo en volver a llamar y a citar al líder socialista para mantener un encuentro y con la que deslizó que ahora esperará a ver cómo termina la reunión hoy entre Sánchez e Iglesias para valorar si merece la pena tener incluso esa charla. 

El presidente en funciones ve cada vez más lejos u posibilidades de ser presidente, pese a su inacción. Sólosi Sánchez rectifica por “pragmatismo” y “comodidad” su rechazo a la gran coalición por las prisas de una nueva convocatoria electoral y la presión interna en el PSOE por los liderazgos.