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Susana Samhan

Beirut, 28 mar (EFE).- El ejército sirio culminó hoy el desminado de la parte arqueológica de Palmira, donde trata de consolidar su victoria frente al grupo terrorista Estado Islámico (EI), al que arrebató ayer el control de esta localidad de la provincia central de Homs.

Los soldados se centraron especialmente en tareas de desactivación de explosivos en el interior y los alrededores de la ciudad, cuyas ruinas grecorromanas son Patrimonio Mundial de la Unesco.

“La zona arqueológica está ya limpia de minas y bombas dejadas por los terroristas del 'Dáesh' (acrónimo en árabe de Estado Islámico)”, dijo a Efe por teléfono el gobernador de Homs, Talal al Barazi.

Los zapadores de las Fuerzas Armadas trabajan actualmente dentro de la urbe, donde Al Barazi calcula que acabarán su cometido en los próximos dos días.

Una vez que la seguridad esté garantizada, las autoridades iniciarán la reparación y rehabilitación de servicios básicos como el agua y la electricidad, que según el gobernador podrían restablecerse en una semana.

El EI se hizo con el dominio de Palmira el 20 de mayo pasado en una ofensiva en el desierto central de Siria, donde conquistó áreas del este de Homs, fronteriza con Irak.

Durante estos diez meses, los extremistas han dinamitado tres torres funerarias del siglo I d.C., el templo de Bel, el templete de Bal Shamin y el arco del triunfo.

Además, en este tiempo, “no ha habido servicios como el agua o la electricidad”, apuntó a Efe por internet el activista Abul Mayed al Tadmuri, de la Coordinadora de la Revolución en la Ciudad de Palmira.

Esta fuente agregó que “no quedan infraestructuras en pie en la localidad”.

Al Tadmuri afirmó que todavía hoy había enfrentamientos esporádicos entre los efectivos gubernamentales y el EI en las afueras de Palmira, en zonas al este y el noreste de la población.

No obstante, el frente de guerra entre ambas partes se ha trasladado al pueblo de Al Qariatain, al suroeste de Palmira y en el camino entre esta localidad y la periferia de Damasco.

A este respecto, Al Barazi aseguró que “las fuerzas armadas rodean Al Qariatain desde tres lados en preparación del asalto a su interior”.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos subrayó que las tropas terrestres están respaldadas por la aviación siria y la rusa, y añadió que es posible que el aeropuerto castrense de Palmira esté ya siendo utilizado por helicópteros militares.

Los extremistas tomaron Al Qariatain, donde hay una importante comunidad cristiana, en agosto pasado y durante su ataque secuestraron a más de dos centenares de civiles siriaco-católicos, cuyo paradero se desconoce desde entonces.

Pese al comienzo de las operaciones en Al Qariatain, Al Barazi señaló que los esfuerzos militares se concentran ahora en asentar el triunfo en Palmira antes de avanzar hacia el este, que es donde el EI mantiene sus posiciones más importantes.

Palmira es relevante no sólo por sus vestigios arqueológicos, sino también por su localización estratégica, porque está junto a la carretera que enlaza el territorio iraquí y la provincia siria de Deir al Zur, uno de los bastiones del EI, con los alrededores de Damasco.

El siguiente punto al este de Palmira en manos de los yihadistas es la localidad de Al Sujna, en dirección a Deir al Zur.

La intensificación de las operaciones del ejército sirio contra el EI coincide con un alto el fuego en el país árabe, entre el Gobierno de Damasco y la Comisión Suprema para las Negociaciones CSN), iniciado el 27 de febrero y aún vigente, del que está excluida la organización terrorista.

Asimismo, se desarrolla en paralelo a una ofensiva de las fuerzas iraquíes en la provincia de Nínive, cuya capital, Mosul, es el feudo más importante de EI en Irak.

El EI, que proclamó un califato en Siria e Irak a finales de junio de 2014, se atribuyó la autoría de los atentados del pasado día 22 en Bruselas, que causaron 35 muertos y más de trescientos heridos. EFE

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