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Yaser Yunes y Shaalan Yaburi

Al Qayara/Bagdad, 25 mar (EFE).- El avance de las fuerzas iraquíes frente al grupo terrorista Estado Islámico (EI) prosiguió hoy aunque con lentitud en la provincia septentrional de Nínive, debido a los ataques suicidas y a la cantidad de explosivos colocados por los yihadistas.

Las tropas regulares, apoyadas sobre el terreno por milicianos suníes y con la cobertura aérea de la coalición internacional dirigida por Estados Unidos, se afanaron en desactivar las bombas colocadas en las carreteras y repeler los ataques suicidas con coche bomba lanzados por el EI, según pudo constatar Efe.

Pese a los obstáculos, las fuerzas gubernamentales recuperaron el control de tres nuevas localidades del distrito de Al Qayara: Al Jataba, Jarbadán y Al Nasr, y libran combates en las afueras de Al Hamidan.

La violencia causó hoy los primeros desplazamientos de civiles. Unas 60 familias huyeron de estas poblaciones en barcos por el río Tigris.

Al Qayara es el distrito donde comenzó ayer la esperada Operación “Al Fatah” para liberar Nínive, cuya capital Mosul es el feudo del EI en Irak.

La orografía de la zona es complicada, ya que en sus colinas se esconden los francotiradores del grupo terrorista, que son atacados desde dos frentes.

El comandante de la brigada mecánica del V regimiento del Ejército iraquí, el coronel Latif Hashem, explicó a Efe que lanzaron desde ayer más de 300 bombardeos contra posiciones de los yihadistas.

Siete coches bomba fueron destruidos, mediante bombardeos de los aviones de la coalición o misiles del Ejército dirigidos por infrarrojos, antes de que los suicidas que los conducían los pudieron detonar contra los efectivos gubernamentales.

Por su parte, el comandante de la milicia suní Multitud Popular de los Clanes, Fares al Sabaaui, dijo a Efe que sus hombres mataron a más de 35 yihadistas y sufrieron en sus filas solo una baja mortal y tres heridos.

Las tropas se encuentran a unos ocho kilómetros de la ciudad de Al Qayara, la principal de la región y segundo bastión del EI en la zona después de Mosul.

El grupo terrorista conquistó Mosul en junio de 2014, cuando proclamó además un califato en las zonas bajo su control del norte y centro de Irak y Siria.

Para el analista militar iraquí Ali al Yaburi, el inicio de la Operación “Al Fatah” es “un paso inteligente que pretende aprovechar la derrota que sufre la organización terrorista después de los golpes recibidos en la provincia de Al Anbar”.

Al Yaburi, un general retirado, explicó a Efe que la operación pretende, además de liberar Nínive, impedir el envío de refuerzos yihadistas a Al Anbar y a la comarca de Al Huaiya, en la provincia de Kirkuk.

“La operación favorecerá el colapso de la moral de los extremistas, que encuentran dificultades para reclutar nuevos miembros, y también estimulará a los elementos locales hostiles al EI en Mosul para lanzar operaciones”, indicó el experto.

Sobre el desarrollo de la campaña, Al Yaburi señaló que la liberación de Mosul “tardará un tiempo largo por la naturaleza del terreno”, que incluye llanos y colinas, y por la distancia de entre 50 y 60 kilómetros que separa Al Qayara de la capital provincial.

En su opinión, estas primeras operaciones tienen el objetivo de “sondear al grupo extremista y estudiar sus reacciones”, así como demostrar que las fuerzas iraquíes pueden realizar “más de una gran operación en dos provincias o más”.

Tras reconquistar la capital de Al Anbar, Ramadi, en diciembre pasado, la vista se puso en la ofensiva de Mosul, aunque durante casi tres meses la continuación de los combates en esa región parecía alejar la idea de abrir un nuevo frente en el norte.

Después de anunciar la liberación de Ramadi, el primer ministro iraquí, Haidar al Abadi, afirmó que en 2016 se eliminará al EI y se recuperarán todas las zonas en sus manos, algo que también repitió ayer.

Para el éxito de esta ofensiva, según el analista militar, es necesario primero que las fuerzas iraquíes tomen el control de la base aérea de Al Qayara, lo que será “un factor importante para liberar las poblaciones cercanas de Mosul y para utilizar dicho aeródromo como punto de partida de la aviación”.

El otro factor imprescindible es lograr que la policía local se haga con el control del terreno arrebatado a los yihadistas y que cuenten con el apoyo de la población local, destacó Al Yaburi.

La población de Mosul esperaba con impaciencia esta ofensiva debido al régimen de terror instaurado por el EI, que ha ejecutado a miles de personas, entre ellas políticos, activistas, intelectuales, periodistas y miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía. EFE