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Ginebra, 23 mar (EFE).- El Gobierno sirio sigue sin autorizar la entrada de ayuda humanitaria a seis áreas sitiadas por sus cuerpos militares, entre ellas Duma y Daraya (ambas en las afueras de Damasco), considerados dos importantes bastiones de la oposición armada.

El presidente del grupo de trabajo creado para mejorar el acceso humanitario a Siria, Jan Egeland, sostuvo que anoche se recibió un compromiso verbal de las autoridades de que permitirán el acceso humanitario “a tres o cuatro” de esas seis áreas cercadas, aunque todavía no cuentan con una confirmación por escrito.

“Rezamos para recibir una respuesta en los casos de Duma y Daraya, donde la situación es horrorosa”, comentó, tras precisar que en la primera localidad hay al menos 95.000 civiles y una cantidad menor en la segunda.

En total, en la última semana el Gobierno sirio ha prometido dar acceso a “ocho o nueve localidades, de las once que hemos solicitado” y entre las que se cuentan las que están bajo cerco armado.

Cinco de las zonas autorizadas corresponden a la categoría de “áreas de difícil acceso”, a las cuales no se puede llegar sobre todo por el estado de las vías o por los enfrentamientos armados.

En el último mes y en paralelo al acuerdo de cese de hostilidades, la ONU ha conseguido mejorar la situación humanitaria en zonas de Siria donde la ayuda estaba interrumpida.

Según las cifras mencionadas por Egeland, 384.000 personas han recibido desde el inicio de 2016 ayuda en las áreas sitiadas (150.000), de difícil acceso (184.000) o que se encuentran en las proximidades de distintos frentes de batalla (50.000).

El objetivo de la ONU es duplicar esa cifra para finales de abril.

La ONU estima que en las zonas sitiadas, incluyendo Deir Al Zur bajo control de la organización terrorista Estado Islámico, hay 486.000 civiles.

El último logro en estos esfuerzos humanitarios se produjo ayer con la llegada de un convoy a la localidad de Hula (norte de la provincia central de Homs), con alimentos, medicinas y agua para 70.000 personas que no recibían ayuda vital desde octubre.

“También llegamos al oeste de Alepo el fin de semana. Esto fue coordinado con convoyes que cruzaron la frontera desde el norte (Turquía), así que ahora la zona de Alepo está cubierta desde el sur (Damasco) y desde el norte”, precisó Egeland.

En contraposición a estos avances, la ONU confirmó que hay “nuevas áreas” en Siria que preocupan en términos de acceso humanitario.

Entre ellas, Egeland mencionó un barrio en la ciudad de Homs donde se ha roto un acuerdo local al que habían llegado el Gobierno y los rebeldes presentes en la zona el pasado diciembre.

“Hay nuevas áreas de gran preocupación. Una de ellas es Al Waer, una parte de Homs que es ahora inaccesible y donde las necesidades son muy grandes”, dijo el presidente del grupo de trabajo creado para mejorar el acceso humanitario a Siria.

Indicó que la oficina del mediador de la ONU en las negociaciones de paz entre el Gobierno y la oposición sirias “hará un esfuerzo especial” en este caso para que el acuerdo local vuelva a respetarse.

Por otra parte, Egeland señaló que el acceso del material médico-quirúrgico en los convoyes de ayuda sigue siendo un problema y que fue descargado ayer de los camiones que entraron a Al Hula, aunque sí se permitió que entrasen fármacos y otros suministros médicos “después de largas negociaciones”.

Sobre el lanzamientos de ayuda desde el aire previstos sobre Deir Al Zur, precisó que todavía se están ajustando los problemas logísticos que se encontraron en los primeros intentos y que se espera que entre una y dos semanas se pueda probar de nuevo.

En todo caso, aseguró que esta operación se realizará en “cuestión de semanas, no de meses”. EFE