jueves, 24 septiembre 2020 11:26

La reactivación del caso Bankia, a la espera del informe pericial clave

Madrid, 22 mar (EFE).- El juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu trata de reactivar el caso Bankia por las supuestas irregularidades en la salida a bolsa de la entidad en 2011, a la espera de que los peritos den su última opinión, de la que depende la apertura del juicio oral.

La instrucción del proceso penal contra la excúpula de Bankia se encuentra paralizada desde finales de 2015, cuando Andreu solicitó a los dos peritos que detectaron “errores contables” en el debut bursátil una “ampliación, modificación, aclaración o corrección” de sus conclusiones, tras conocerse los informes de otros expertos.

Cuatro meses después de dicha petición, los inspectores Víctor Sánchez y Antonio Busquets continúan sin remitir a la Audiencia su veredicto final, después de que en 2014 su informe revolucionase el caso al sostener que las cuentas previas al salto al parqué de Bankia no reflejaban su imagen fiel, un error que Deloitte, como auditora del grupo, debió haber detectado.

Además, concluían que tales inexactitudes afectaban a la contabilidad del conjunto de 2011 al repetirse tanto en las cuentas formuladas por el expresidente de Bankia Rodrigo Rato como en las de su sucesor José Ignacio Goirigolzarri.

Precisamente, el pasado martes el actual presidente de la entidad recordó en la junta de accionistas que tanto el Banco de España, como la CNMV y el auditor externo defendieron ante Andreu la regularidad de un proceso “en el que intervinieron siete supervisores, cuatro bancos de inversión y cuatro firmas de auditoría”.

El actual presidente de Bankia justificó así el papel de la entidad en la OPS, “una de las operaciones mercantiles más reguladas y reglamentadas”, tal y como lo atestiguan las contrapericiales aportadas por algunos de los 33 encausados, entre los que figuran el propio Rodrigo Rato y su exvicepresidente, José Luis Olivas.

Unas pruebas que defienden las cuentas del debut en bolsa de Bankia, como señalaron a Andreu los tres catedráticos de la Universidad Carlos III de Madrid contratados por Rato, o los informes realizados a instancias de la entidad por otros expertos, entre ellos asesores del Banco Central Europeo y el exinspector del Banco de España Rubén Manso.

Dadas las contradicciones en los peritajes presentados hasta el momento, Andreu también solicitó al Banco de España todos los documentos técnicos usados para elaborar el informe con el que Manso desmontaba la versión de sus dos compañeros en la institución, Sánchez y Busquets.

Al margen del proceso abierto en la Audiencia Nacional, existe un informe enviado por el Banco de España a un juzgado de Primera Instancia de Navalcarnero (Madrid) en el marco de una denuncia civil contra Bankia, en el que el organismo supervisor aclaraba varios puntos de la contabilidad en base a un contexto macroeconómico deteriorado, tras “una totalmente imprevista segunda recesión”.

Según el Banco de España, todo esto supuso “importantísimas dificultades de financiación mayorista para la banca y su traslación a la financiación de la actividad real”, por lo que según la normativa contable vigente, quedarían refrendados los cambios en las valoraciones de las cuentas de Bankia de 2011.

Una legalidad que ya fue resuelta por el FROB en 2015 con la “garantía” del Banco de España y de la CNMV que, sin avalar explícitamente la gestión de Rato discreparon de las conclusiones de Sánchez y Busquets, incluidas aquellas sobre el uso de las provisiones genéricas -colchón atesorado en los años de bonanza por las cajas del grupo- para cubrir dotaciones adicionales en Bankia.

La complejidad del proceso derivó, de esta forma, en una avalancha de información que ha enquistado la instrucción de un proceso que, de abrirse juicio oral, podría sentar en el banquillo a un exvicepresidente del Gobierno, Rodrigo Rato, a quien Andreu impuso una fianza civil de 800 millones de euros aportada de forma solidaria por Bankia en marzo de 2015.

De momento, el futuro inmediato de una causa tan mediática y contradictoria como el caso Bankia queda en manos de los dos inspectores, y de su decisión de reiterarse en su informe inicial o si, por el contrario, modifican sus conclusiones en sintonía con la versión del propio Banco de España. EFE