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Marcel Gascón

Johannesburgo, 20 mar (EFE).- Sin acceso a los teléfonos móviles y entre denuncias de “farsa” de la oposición y la comunidad internacional, los congoleses votaron hoy sobre la continuidad en el poder del presidente, Denis Sassou Nguesso, que ha gobernado el país durante 32 años.

En el momento de introducir su papeleta esta mañana en un colegio de la capital, Brazzaville, Nguesso se mostró seguro de ganar por mayoría absoluta en esta primera vuelta y conseguir así un nuevo mandato de siete años, algo de lo que tampoco dudan sus detractores.

En medio de un fuerte despliegue policial para evitar incidentes violentos contra los adversarios del presidente, como los registrados durante la campaña, los electores han acudido desde las 07.00 hora local (06.00 GMT) a las urnas sin incidentes mayores, según informan medios de Congo-Brazzaville.

Más de dos millones de ciudadanos (de una población total de cuatro millones y medio) estaban llamados a ejercer el voto en más de 5.000 colegios electorales en todo el país.

El polémico jefe del Estado -que reformó en octubre la Constitución para eliminar el tope de dos mandatos consecutivos que le hubiera impedido revalidar el poder en las urnas- aseguró a los medios después de votar que la jornada se estaba desarrollando con total normalidad.

Su ministro del Interior decretó ayer, por razones de “orden y seguridad nacional”, un apagón total de las comunicaciones telefónicas, que las compañías de telefonía deberán aplicar el domingo y el lunes.

También en la capital votó el rival más fuerte del presidente, el general y ex consejero de seguridad de Nguesso Jean Marie Michel Mokoko, que ayer fue llamado a declarar por la Policía, en un nuevo intento, según la oposición, de amedrentar a quienes son contrarios al presidente.

Otros candidatos destacados son Pascal Tsaty-Mabiala, del principal partido de la oposición, la Unión Panafricana por la Socialdemocracia (UPADS), y la escritora Gilda Rosemonde Moutsara Gambou, del partido La Conciencia Libre.

Además, el exministro Andre Okombi Salissa concurre por la Convención para la Acción, la Democracia y el Desarrollo (CADD).

Observadores internacionales de la Unión Africana han seguido el proceso sobre el terreno. Otros actores internacionales, como la Unión Europea, ni siquiera han enviado observadores a Congo.

Los colegios electorales echarán el cierre a las 18.00 hora local (17.00 GMT), cuando comenzará un recuento que será, con toda probabilidad, calificado de fraude por los candidatos que se enfrentan al presidente.

Nguesso, de 72 años, alcanzó la jefatura del Estado en 1979 aupado por los militares y ocupó el cargo hasta 1992, cuando perdió en las primeras elecciones pluripartidistas del Congo.

El líder congolés volvió al poder en 1997, tras una corta pero sangrienta guerra civil en la que fue apoyado por las tropas angoleñas. Nguesso se ha mantenido desde entonces al mando del país, al ganar los comicios en 2002 y ser reelegido en 2009.

Tanto la UE como Estados Unidos han criticado la reforma de la Constitución impulsada por Nguesso para seguir en la Presidencia de la república, una maniobra idéntica a la realizada recientemente por los presidentes de la República Democrática del Congo, Ruanda y Burundi.

Días antes de los comicios, la embajadora de EEUU en Congo, Stéphanie Sanders Sullivan, abogó por la alternancia y el respeto a los derechos humanos.

Sullivan ha sido acusada en los medios oficialistas de participar en un “complot para desestabilizar a Nguesso” tras reunirse con la oposición. EFE

mg/si