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Ginebra, 17 mar (EFE).- Una tercera delegación de la oposición siria ha llegado a Ginebra con la intención de que se acepte su participación en las negociaciones de paz para Siria que tienen actualmente lugar con la mediación de la ONU.

Representantes de esta delegación serán recibidos mañana, viernes, por el mediador en estas consultas de paz, aseguró uno de sus líderes, Elian Mousad, quien adelantó que en esa reunión presentarán un documento con su visión sobre el proceso político para poner fin a la guerra en Siria.

La delegación forma parte del llamado “Grupo de Jmeimim”, ya que se formó en el centro para la reconciliación dentro de la base militar rusa de Jmeimim, en la provincia occidental de Latakia, en Siria.

Sin embargo, Mousad negó rotundamente ser un grupo dirigido desde Moscú, que ha sido con Irán el principal aliado del régimen de Damasco y le permitió, con la intervención de su aviación militar desde septiembre y hasta hace tres semanas, revertir el importante avance de los rebeldes en distintas área del país.

El grupo se presentó como una alianza de organizaciones políticas, de activistas, periodistas y otros profesionales que viven dentro de Siria, a diferencia de la Comisión Suprema de las Negociaciones (CSN), la única delegación opositora reconocida por el momento como parte de las negociaciones.

El CSN es una coalición de grupos combatientes en Siria, pero principalmente de grupos de la oposición política en el exilio, a cuyos representantes Mousad criticó por vivir en el extranjero y desconocer la realidad interna.

Asimismo, el representante del “Grupo de Jmeimim” acusó al CSN -llamado también “Grupo de Riad” por haberse constituido y tener su sede en esta ciudad- por ser “instrumentos de potencias foráneas de ideología salafista”.

Concretamente identificó a Arabía Saudí y Turquía, que “están interesados en que esta guerra continúe”.

“Nosotros pertenecemos a una corriente secular que trabaja para Siria y no con potencias externas”, aseguró.

Mousad sostuvo, no obstante, que su grupo está dispuesto a dialogar no sólo con el CSN, sino también con el otro grupo opositor que ha pedido participar en las negociaciones y al que se conoce como “Grupo del Cairo-Moscú”, que cuenta con el apoyo de estas dos capitales.

“Nosotros estamos de acuerdo con conversar con otros grupos, pero ellos no quieren. El mediador tiene que encontrar una solución”, opinó.

Por su parte, la activista del movimiento Acción Nacional por la Democracia, Mais Elkrydee, explicó que el “Grupo de Hmeymim” defiende una salida política intermedia, “entre dictadura y terrorismo”.

Específicamente propone que se celebre “un congreso nacional de reconciliación” dentro de Siria y con la participación de todas las fuerzas política para que de allí surja un gobierno de coalición nacional que organice elecciones democráticas.

A este respecto, Mousad defendió el derecho del presidente Bachar Al Asad de, “como cualquier otro ciudadano sirio, presentarse a las elecciones y que sea el pueblo el que decida en las urnas”. EFE