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Javier Aja

Dublín, 10 mar (EFE).- La formación de un Gobierno de coalición estable en Irlanda podría retrasarse durante varias semanas, después de que la Cámara baja (Dáil) del Parlamento de Dublín rechazase hoy todas las candidaturas que aspiraban al puesto de “Taoiseach” (primer ministro).

“No es el resultado que me hubiese gustado personalmente. Ahora debo presentar mi dimisión”, declaró el todavía jefe del Ejecutivo, el democristiano Enda Kenny, tras conocerse una decisión del Dáil ya esperada por todas las fuerzas.

El líder del Fine Gael (FG), ganador de las elecciones generales del 26 de febrero con 50 de los 158 escaños en liza, aseguró que “existen opciones” para seguir buscando un pacto de gobernabilidad con otros partidos durante las próximas semanas.

Kenny debe ahora proponer al Dáil una nueva fecha para celebrar otra sesión de investidura, quizá en abril, al tiempo que cumplirá con el acto protocolario de presentar su dimisión al presidente de la República de Irlanda, Michael Higgins.

Hasta entonces, permanecerá como jefe del Gobierno en funciones, pero si durante ese periodo los partidos no son capaces de lograr un pacto de gobernabilidad, se podrían convocar nuevas elecciones generales para otoño.

Los expertos sostienen que la mejor opción para formar un Ejecutivo estable y evitar otros comicios sería un pacto entre FG y el centrista Fianna Fáil (FF), rivales históricos que se han alternado el poder desde la independencia de Irlanda hace casi un siglo.

No obstante, Kenny y el líder del FF, Micheál Martin, aún no han hablado cara a cara y han preferido tantear a otras fuerzas para evaluar sus opciones de convertirse en “Taoiseach”.

En este sentido, también la candidatura del líder de la oposición fue rechazada por el Dáil y Martin, cuyo partido logró 44 escaños en las urnas, recibió hoy el “sí” de 43 diputados, uno menos de los esperados dado que el nuevo presidente de la Cámara, Seán Ó Fearghaíl, es miembro de su formación y no puede posicionarse.

Por su parte, Kenny obtuvo el apoyo de solo 57 de los 157 diputados que tienen derecho a pronunciarse sobre esta cuestión.

El “Taoiseach” reunió el apoyo de todo su grupo parlamentario y el de los siete diputados del Partido Laborista, socio en el Ejecutivo de Dublín durante los últimos cinco años.

La laborista Joan Burton, líder de una formación duramente castigada en los comicios por sostener la estricta política de austeridad del FG, alertó sobre el riesgo que presentaría una “excesiva dilación” en la formación de un Gobierno.

El tercer aspirante al cargo era Gerry Adams, presidente del izquierdista Sinn Féin, tercera fuerza nacional con 23 parlamentarios, quien logró 24 votos, muy lejos también de la mayoría absoluta.

Por último, Richard Boyd-Barrett, dirigente de la Alianza Antiausteridad-Personas Antes que Beneficios (AAA-PBP), que tiene seis escaños, obtuvo hoy nueve votos para convertirse en “Taoiseach”.

Adams aspiraba a gobernar en minoría con un bloque de izquierdas integrado por formaciones minoritarias y candidatos independientes, un grupo cuyo espectacular crecimiento en estos comicios le ha llevado a ocupar ahora el 30 % del Dáil.

La única cuestión que contó con el apoyo mayoritario del Dáil fue la elección hoy de su presidente, puesto que ocupará durante esta legislatura el diputado del FF Seán Ó Fearghaíl.

Por primera vez en la historia del Dáil, la votación para designar a su presidente fue secreta y Ó Fearghaíl, tras cuatro eliminaciones, derrotó a los otros tres candidatos.

Entre ellos estaba la diputada independiente Maureen O'Sullivan, quien se habría convertido, en caso de haber ganado, en la primera mujer en ostentar el puesto de “Ceann Comhairle”. EFE

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