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Madrid, 3 mar (EFE).- El PSOE ha hecho un último intento de recabar para mañana el apoyo de Podemos a la investidura de Pedro Sánchez recordando que los socialistas facilitaron alcaldes del partido de Pablo Iglesias “a cambio de nada” y utilizando la posición expresada hoy por la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena.

Carmena ha participado en un acto en el que ha reclamado a las fuerzas del cambio que apoyen la investidura de Sánchez como presidente del Gobierno porque cree que “lo peor” que le puede pasar a los españoles es una repetición de las elecciones.

Unas palabras que, ante la reacción que han provocado al no coincidir con el voto contrario de Podemos a esa investidura, han llevado a la alcaldesa a matizarlas posteriormente.

Primero con un tuit, y luego convocando a los periodistas para leer una declaración con el fin de aclarar malentendidos y recalcar que lo que ella desea es “un gobierno estable, un gobierno fuerte que tiene que tener una alianza de izquierdas”.

El PSOE, por boca de su portavoz en el Congreso, Antonio Hernando, ha reclamado a Pablo Iglesias que haga caso a la alcaldesa de Madrid

“Pablo, atiende a lo que ha dicho Manuela Carmena”, ha emplazado Hernando a Iglesias, al que ha recordado que, tras las pasadas elecciones municipales, el PSOE apoyó a Podemos para que gobernara en ciudades como Madrid, Zaragoza, Cádiz y Santiago “a cambio de nada”.

“Lo hicimos sin pedir nada a cambio, sin exigencias, sin sillones, sin sillas, sin obstáculos, sin líneas rojas”, ha remarcado el portavoz socialista.

Pero ha dejado claro que, en caso de que Podemos persista en su “no” a Sánchez, no hay ninguna previsión de que se replantee su apoyo a los alcaldes de plataformas afines al partido de Iglesias.

A la espera de la segunda votación de investidura de mañana en el Congreso, las declaraciones de los dirigentes de los diversos partidos parecen certificar que tampoco Pedro Sánchez logrará su objetivo y, por tanto, estará corriendo ya el plazo de dos meses durante los que, si no hay un acuerdo suficiente, habrá que convocar nuevas elecciones para el 26 de junio.

Y para ese plazo se preparan ya los diversos partidos, con manifestaciones en las que sus dirigentes aseguran que van a apurar las posibilidades de negociación antes de tirar la toalla y enfrentarse a una nueva campaña electoral.

De momento, el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, tiene previsto llamar a Sánchez para tratar de conseguir un acuerdo de los partidos constitucionalistas.

Lo ha confirmado la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, quien ha garantizado que su partido seguirá “luchando hasta el último día” por lograr ese objetivo.

Pero la respuesta la tiene asegurada. Antonio Hernando ya ha avanzado que Sánchez atenderá la llamada de Rajoy pero para volverle a contestar que no a su propuesta de gran coalición.

Tampoco parece fácil la relación con el otro interlocutor para ese gobierno, Albert Rivera, quien ha advertido a Rajoy de que “ha roto todos los puentes” entre el PP y Ciudadanos al entender que le negó la palabra por no atender su petición de que se reunieran para hablar de su acuerdo con Sánchez.

Los populares, según él, “tienen que pasar página” porque hay votantes que “no comparten el inmovilismo” del presidente en funciones y la “permisividad que ha habido con la corrupción” en los últimos años.

“Si el PP cree que el futuro del PP pasa por Rajoy, allá ellos, pero yo creo que el futuro de España no puede depender de un candidato que le ha dicho no al Rey. Le ha dado pereza hasta decirle sí al Rey para intentar formar Gobierno”, ha subrayado.

Lo que ha pedido tanto al PP como a Podemos es que “si no son capaces de sentarse en una mesa y llegar a acuerdos” al menos permitan con su abstención la investidura de Sánchez para “sacar el país adelante”.

El “no” del PP a esa petición lo ha ratificado su portavoz en el Congreso, Rafael Hernando -quien ha acusado al PSOE de querer cobrarse ahora sus pactos locales con el partido de Iglesias- y el de Podemos lo ha explicitado Pablo Bustinduy al descartar ese apoyo mientras perviva el pacto PSOE-C's.

La relación entre los socialistas y Podemos se enturbió ayer con las acusaciones lanzadas desde la tribuna del Congreso por Iglesias contra el expresidente Felipe González, y hoy la secretaria de Estudios y Programas socialista, Meritxell Batet, ha confiado en que el líder del partido morado les pida perdón por ellas.

Esta tarde, Pedro Sánchez ha acompañado a González en un homenaje al escritor Gabriel García Márquez, en un acto que no estaba previsto inicialmente en su agenda.

De cara al futuro, el portavoz de IU en el Congreso, Alberto Garzón, ha asegurado que “no tira la toalla” para lograr un gobierno de izquierdas y ha reclamado al PSOE que vuelva a la mesa de negociación con ellos, con Podemos y con Compromís. EFE

BB-pol/agc