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Sonia López

Madrid, 2 mar (EFE).- El líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha sido hoy el protagonista del momento más bronco del debate de investidura del socialista Pedro Sánchez, a quien ha pedido que rectifique y abandone su pacto con Ciudadanos para negociar con Podemos con un discurso lleno de duros reproches al PSOE.

En la que era su primera gran intervención en el Congreso, su estreno en el hemiciclo, Iglesias ha cargado contra Sánchez por haber cedido ante los poderes económicos y las oligarquías con su acuerdo con C's y, al tiempo ha tendido la mano al PSOE para que vuelva a negociar un gobierno con Podemos, ha lanzado un rosario de recriminaciones a los socialistas.

Se ha remontado incluso a uno de los momentos más negros de los GAL, al pedir a Sánchez que no se deje aconsejar por quienes tienen un pasado manchado con “cal viva” y le ha puesto nombre al objetivo de sus críticas: “El problema es que le han prohibido pactar con nosotros (…), lo dijo Felipe González, el que tiene el pasado manchado de cal viva”.

Las palabras de Iglesias han provocado el debate más agrio que se recuerda en mucho tiempo en la Cámara, con airadas protestas de la bancada socialista, a la que se ha terminado encarando el dirigente de Podemos hasta que le ha retirado la palabra el presidente del Congreso, Patxi López.

Tal indignación ha provocado a Sánchez que el candidato socialista ha reivindicado al expresidente del Gobierno.

“Me siento muy orgulloso de Felipe González”, ha proclamado Sánchez cuando se ha aplacado el revuelo y Patxi López le ha dado la palabra, lo que ha aprovechado para recordar a Iglesias que el PSOE no juega con el terrorismo que ha sufrido en sus propias filas, y que “En España no hay presos políticos” como dio a entender Iglesias al celebrar la excarcelación del dirigente abertzale Arnaldo Otegi.

No sólo el PSOE ha sido blanco de las acusaciones de Iglesias, que ha repartido para todos. Ha sido el más duro también al reprochar a Mariano Rajoy los escándalos de corrupción en su partido y al líder de Ciudadanos, Albert Rivera su sometimiento a los poderes económicos.

El PP “es el partido que ha hecho de la corrupción y la injusticia una forma de Gobierno”, ha enfatizado tras apuntar que esta formación política fue fundada “por siete ministros de la dictadura”.

“Algunos de ustedes son hijos políticos del totalitarismo”, les ha espetado Iglesias a algunos miembros del Gobierno, a quienes ha acusado de haber sido “arrogantes con los débiles y serviles con los poderosos” y ser los principales responsables de que la corrupción y la injusticia se hayan convertido en la mayor vergüenza de España.

“Son ustedes los convidados de piedra en esta investidura”, ha asegurado a Mariano Rajoy el líder de la formación morada.

En el cine se ha inspirado Iglesias para advertir a Sánchez de que debe alejarse del acuerdo con Ciudadanos. “Cuídese de la naranja mecánica”, ha alertado sobre la formación de Albert Rivera.

El líder de Podemos ha acusado a Rivera de representar “la peor de las tradiciones políticas españolas”, de actuar como “marioneta de los poderosos” y de no tener más ideología que su cercanía al poder.

Le ha reconocido que es un político hábil y ha argumentado que podía haber sido perfectamente un líder del “Komsomol” -organización juvenil del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS)- y el jefe de Escuadra tras la Guerra Civil.

A Rivera, le ha recomendado incluso que lea “El Príncipe” de Maquiavelo, y ha vaticinado que quizá termine pareciéndose a César Borgia, pero le ha recordado que -como dice el final del libro- “no basta con ser astuto, hay que ser valiente”.

No han sido las únicas citas de Iglesias durante esta intervención, que ha comenzado recordando la esencia del 15M, que recogió Podemos para llegar hoy hasta el Congreso.

Para el cierre ha dejado un recuerdo al “subcomandante Marcos”, dirigente del rebelde Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y el famoso “mandar obedeciendo” del discurso que dirigió al pueblo de Mexico en los años 90, que ha puesto como ejemplo de la práctica a seguir desde el gobierno.

Ha sentenciado que Podemos ha llegado al Congreso para cambiar las cosas y que ha prometido no olvidar los desahucios, la corrupción, la privatización de la sanidad o la reforma laboral.

“Yo no traiciono a mi gente, señor Sánchez”, ha advertido tras reprochar al PSOE que su pacto con C's no revierte los recortes ni la reforma laboral, no prohíbe los desalojos forzosos, no contempla la dación en pago retroactiva, no acaba con el copago sanitario y elude la derogación de la Lomce, como reclama Podemos.

Mucho simbolismo también ha habido en el inicio de su discurso, que ha abierto con un homenaje a las víctimas de la dictadura franquista, con mención expresa a Salvador Puig Antich y a los trabajadores de Vitoria “asesinados hace 40 años por defender derechos sociales de todos”. EFE

slp.ess.bal/mlb

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