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Javier Aja

Dublín, 28 feb (EFE).- Los partidos políticos irlandeses comenzaron hoy a examinar la composición del Parlamento más heterogéneo de las últimas décadas con vistas a la formación de complicados pactos de Gobierno que, de no prosperar, les llevarían a a otras elecciones en seis meses.

Mientras avanza con lentitud el segundo día del recuento de votos de los comicios generales del viernes y a media tarde se habían adjudicado 126 de los 158 escaños, solo el izquierdista Sinn Féin de Gerry Adams ha reiterado hoy cuál es su posición al respecto.

“No vamos a traicionar a nuestro electorado apoyando a un Gobierno de la vieja derecha regresiva y negativa, independientemente de los partidos que lo integren”, dijo Adams, cuya formación será la tercera más votada, tras enarbolar la bandera de la antiausteridad durante la campaña electoral.

El líder republicano recalcó que no apoyará a un Ejecutivo encabezado por alguno de los dos principales partidos irlandeses y rivales históricos, el democristiano Fine Gael (FG) y el centrista Fianna Fáil (FF), los más votados en estos comicios.

Según el recuento provisional, FG y FF obtendrían en torno a un 25 % de sufragios cada uno y, por primera vez, podrían quedarse sin el apoyo de la mayoría del electorado, cuyo voto, hasta un 30 %, ha migrado hacia partidos minoritarios y candidatos independientes.

“Los grandes partidos conservadores que han mandado aquí durante mucho tiempo ya ni siquiera pueden congregar juntos el 50 % de los votos. Las formaciones de izquierda, progresistas, los independientes y Sinn Féin se han llevado el resto”, dijo Adams.

El primer ministro irlandés y líder del FG, Enda Kenny, ha reconocido que los malos resultados de su partido y el hundimiento de los laboristas hacen imposible reeditar la coalición gubernamental que han mantenido durante los últimos cinco años, aunque se ha comprometido, tras descartar la dimisión, a buscar apoyos para formar un Ejecutivo viable.

El pacto más estable plantearía una coalición con FF, a pesar de que Kenny y el líder de FF, Micheál Martin, han rechazado esa posibilidad durante la campaña electoral.

Ante la evidencia que adelanta el resultado provisional, ambos se han mantenido hoy en silencio respecto a ese gran pacto, al tiempo que voces dentro del FG empiezan ya a cuestionar al “Taoiseach” (primer ministro).

Desde algunos sectores del partido se reprocha a Kenny y a la viceprimera ministra, la líder laborista Joan Burton, su incapacidad para sacar provecho de la buena marcha de la economía que más crece en la zona euro.

Ha pesado más entre el electorado irlandés el deseo de un cambio y de levantar la voz contra la política de austeridad desarrollada por el Gobierno durante los últimos cinco años para cumplir con el rescate solicitado por FF en 2010 a la Unión Europea (UE) y el FMI.

En función de la distribución de asientos que adopte la Cámara Baja (Dáil) al final del recuento, democristianos y centristas creen que aún podrían recurrir a los partidos minoritarios y candidatos independientes para lograr un pacto de gobernabilidad.

Si ninguna de esas opciones cristaliza, los expertos sostienen que habrá nuevas elecciones generales dentro de seis meses.

Todas las fuerzas e individuos que integrarán el Dáil disponen hasta el 10 de marzo, cuando tiene previsto inaugurarse esta nueva legislatura, para hallar una fórmula de Gobierno.

El recuento de votos de casi todas las circunscripciones irlandesas podría concluir a última hora de hoy, domingo, pero el anuncio oficial de los resultados no se producirá hasta la semana entrante, dado que se ha presentado en una de ellas una impugnación y el recuento se reanudará mañana, lunes. EFE

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