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Susana Samhan

Beirut, 26 feb (EFE).- Los bombardeos de la aviación de Rusia, país aliado del régimen de Damasco, se intensificaron hoy en distintas partes de Siria, horas antes del comienzo de un alto el fuego aceptado por el Gobierno del presidente sirio, Bachar Al Asad, y la principal alianza opositora.

Aviones de combate rusos atacaron zonas de la periferia de Damasco y de las provincias de Homs (centro), Idleb (norte) y Alepo (norte), entre otras.

El director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, Rami Abderrahman, explicó a Efe por teléfono que su organización constató hoy un aumento de los bombardeos rusos respecto a los últimos días, pero destacó que no se ha llegado a los niveles de otras semanas en los que ha habido 200 ataques aéreos diarios.

El extrarradio damasceno ha sido uno de los más castigados por los bombardeos durante esta jornada.

Tan solo en la ciudad de Duma, la mayor urbe de la región de Guta Oriental, principal bastión de la oposición en las afueras de la capital, hubo un total de cuarenta ataques aéreos, en los que fallecieron ocho personas, algunas de ellas menores de edad.

Mientras, en Daraya, en Guta Occidental y al suroeste de Damasco, helicópteros gubernamentales arrojaron cuarenta barriles de explosivos contra distintos barrios.

Como consecuencia de esos ataques falleció en Daraya un dirigente de la Unión Islámica de los Soldados de Sham, identificado como Abu Malek al Miqdad.

Ayer, un portavoz rebelde, Esam al Rayes, del Frente Sureño, vinculado al moderado Ejército Libre Sirio (ELS), reveló a Efe que las autoridades sirias habían decidido dejar fuera de la tregua a Daraya al considerar que el Frente al Nusra, filial siria de Al Qaeda, opera allí.

Sin embargo, Al Rayes aseguró que en esa población solo actúan grupos armados locales: las brigadas de los Mártires del Islam y los Soldados del Sham.

Otras zonas de Siria que fueron blanco de los bombardeos este viernes han sido Deir Hafer, Biyan, Tel Biyan, Rasm Hermel y Maarat Atareb, todas ellas en Alepo; así como Ganto y Kisin, en Homs; y Mardij, en Idleb.

Hace cuatro días, Rusia y EEUU acordaron un cese de las hostilidades en Siria, que ha sido aceptado tanto por el Gobierno de Damasco como por la Comisión Suprema para las Negociaciones (CSN), la principal coalición opositora.

Las distintas organizaciones armadas tenían hasta el mediodía de hoy para transmitir a Washington y Moscú su aprobación.

En un comunicado, la CSN confirmó hoy que “los grupos de la oposición moderada armada” se comprometen a respetar la tregua, que durará dos semanas.

La nota detalla que esta decisión se produce después de que un total de 97 facciones pidieran a la CSN que adoptara una resolución respecto al alto el fuego.

En el texto, la agrupación opositora no menciona qué grupos han aceptado la tregua y se limita a hablar de organizaciones “moderadas”.

Dentro del CSN, se encuentran algunas de las facciones armadas más importantes de Siria, como el Ejército del Islam y el Movimiento Islámico de los Libres de Sham, de tendencia islámica, que no se han pronunciado públicamente sobre el alto el fuego.

Por otro lado, la alianza exigió que se establezca una mecanismo internacional que fije un calendario para el comienzo y el final del cese de las hostilidades y procedimientos para garantizar que no habrá violaciones.

Además, pidió que “una parte neutral se responsabilice de supervisar la aplicación de la tregua” e informe de posibles infracciones.

Desde Moscú, el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, reveló en una rueda de prensa que las milicias kurdosirias y numerosos grupos suníes contrarios al régimen de Bachar al Asad se habían sumado al alto el fuego.

Por el momento, las únicas organizaciones armadas que han anunciado de forma explícita su adhesión a la tregua son las Fuerzas de Siria Democrática, una coalición armada kurdo-árabe, y el Frente Sureño.

Las que quedan totalmente excluidas del cese de las hostilidades son las organizaciones terroristas Estado Islámico (EI) y el Frente al Nusra.

Precisamente hoy, el líder de la rama siria de Al Qaeda, Abu Mohamed al Yulani, rechazó en un mensaje de audio el alto el fuego, que a su juicio quiere alejar la yihad o guerra santa de su “autenticidad”.

“Las negociaciones verdaderas son las que se desarrollan en el campo de batalla”, sentenció. EFE

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