Compartir

1Les vemos lejanos a nosotros, por la corrupción o por los precios 'facilones' que tienen e

Les vemos lejanos a nosotros, por la corrupción o por los precios 'facilones' que tienen en el Congreso para tomarse un café, una copa o simplemente un café. Sin embargo, cuando acaba el día se meten en la cama como cualquiera de nosotros.Hablan de sus preocupaciones con sus parejas, sus familiares y sus hermanos. Sí, sus hermanos, esos con los que se han criado y a los que han perdido la pista, en parte, por culpa de la política. No se sabe mucho de los hermanos de los políticos. Algunos de ellos se han hecho más o menos 'famosos' por cuestiones de 'enchufe' mientras que a otros se les puede reconocer gracias a su apellido en las redes sociales e indagando por Google.Repasamos los 'hermanísimos' de nuestros políticos. ¡Ojo que algunos parecidos os van a dejar de piedra!Pedro SánchezEl secretario general del PSOE guarda un secreto que no ha desvelado. No, no hablamos del contrato único ni de la no derogación del artículo 135 de la Constitución. Pedro Sánchez tiene un hermano que es director de orquesta y triunfa en San Petesburgo.David 'Azagra' (sí, no guarda el apellido del posible presidente del Gobierno) es considerado como el 'hermano ruso' de Sánchez. Domina los idiomas (ruso, inglés, italiano, francés y alemán) y contribuye con la labor musical con proyectos como la Asociación Española de Directores de Orquesta (AESDO), a la que dedicó dinero y tiempo hace años.'Azagra' visita habitualmente Madrid, donde se reúne con su hermano y disfrutan de sus puntos en común: el deporte. En vez del baloncesto como Pedro, David creció disfrutando del judo, con muy buenas maneras, por cierto, ya que fue subcampeón de España en 1988. Pese a estudiar Empresariales, David 'Azagra' emigró a Rusia para hacer lo que realmente le gustaba: la dirección artística. Allí se empapó de la magia de dos de los artistas rusos más laureados, Tishenko y Martynov, para convertirse en uno de los maestros de ceremonia foráneos más respetados en la gélida ciudad rusa.

Atrás