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Barcelona, 25 feb (EFE).- El consejo de administración de la empresa pública Infraestructures.cat ha decidido rescindir el contrato de Josep Antoni Rosell, investigado por su presunta participación en el 'caso 3 %', de supuesto cobro de comisiones por parte de CDC, por “pérdida de confianza”.

Según un comunicado del departamento de Vicepresidencia y de Economía y Hacienda de la Generalitat, que dirige Oriol Junqueras (ERC), esta decisión se ha tomado de conformidad con la normativa laboral y administrativa vigente, que en su articulado regula la relación laboral del personal de alta dirección.

Rosell, exdirector general de Infraestructures.cat, la antigua GISA, fue apartado de sus funciones el pasado mes de octubre, después de que se le implicara en el caso del 3 %, que investiga el supuesto pago de comisiones ilegales a CDC a cambio de obras públicas.

Entonces, fuentes de la conselleria de Economía explicaron que no había sido destituido porque, como el caso estaba bajo secreto de sumario, no había por el momento base judicial para justificar un despido, ya que éste podría considerarse “improcedente”.

Rosell, por tanto, continuó trabajando en la antigua GISA, aunque asumiendo otras funciones de menor rango. En concreto, al exdirectivo se le encargó en Infraestructures.cat un proyecto de internacionalización y de investigación, desarrollo e innovación en la compañía.

El nuevo Govern mantuvo a Josep Antoni Rosell en estas funciones, a la espera de que se resolviera el expediente interno que se abrió en Infraestructures.cat por la investigación del caso 3 %, aunque algunas fuentes han reconocido a Efe que la situación para el afectado y para la propia empresa era “incómoda”.

Ahora, el departamento de la Vicepresidencia y de Economía y Hacienda ha comunicado la rescisión del contrato que vinculaba a Josep Antoni Rosell con la empresa aduciendo “pérdida de confianza” en la nueva etapa.

Fuentes conocedoras de este caso han explicado a Efe que los contratos de alta dirección no contemplan indemnizaciones por despido, ya que son cargos de confianza que habitualmente se renuevan con un cambio de gobierno.

Sin embargo, han apuntado las mismas fuentes, a Rosell, pese a ser un alto directivo, el anterior gobierno de CiU le hizo un contrato laboral, incorporándolo a la estructura de la propia empresa.

Aun así, el departamento de Vicepresidencia y de Economía y Hacienda entiende que Josep Antoni Rosell tenía categoría de alto directivo y, por tanto, no prevé darle ninguna indemnización.

Si Rosell considera que tenía un tipo de contrato laboral ordinario, el caso podría acabar en los tribunales por despido improcedente, para exigir la correspondiente indemnización.

El despido de Rosell de Infraestructures.cat es efectivo desde este jueves, 25 de febrero. EFE