Compartir

El socio de Iñaki Urdangarin en el Instituto Nóos, Diego Torres, ha afirmado hoy en el juicio que el abogado del Rey Juan Carlos, José Manuel Romero, y Hacienda supervisaban periódicamente las actividades de la entidad y les daban su aprobación.

Torres ha asegurado en su declaración como acusado ante el tribunal de la Audiencia de Palma que el secretario de Nóos, Miguel Tejeiro, mantenía encuentros periódicos con Romero, “abogado del jefe del Estado, y le rendía cuentas” sobre lo que hacía la asociación sin ánimo de lucro que dirigía junto a Urdangarin.

“Además, cada año al llegar el mes de junio, el señor Tejeiro (su cuñado y también responsable de la gestión fiscal del Instituto) se reunía con un alto funcionario de Hacienda para que le revisará las declaraciones de impuestos (…), y se lo aprobaba”, ha subrayado.

Según Torres, principal acusado en el juicio junto al cuñado del Rey Felipe, “eso que se ha dicho de que la infanta (Cristina) era el escudo fiscal (del entramado de Nóos) es absolutamente falso”, puesto que la supervisión de la Agencia Tributaria era garantía de legalidad.

El encausado ha hecho esta afirmación cuando daba explicaciones al fiscal del caso, Pedro Horrach, sobre las empresas que, a juicio del acusador público, eran utilizadas por Torres para sacar fuera de España ingresos obtenidos a través del Instituto Nóos.

FIRMABA POR URDANGARIN “POR DISCRECIÓN”

Por otro lado, Torres ha asegurado en su declaración como acusado que firmaba la mayoría de los documentos “por discreción”, a pesar de que él era el vicepresidente del Instituto Nóos e Iñaki Urdangarin el presidente.

A preguntas de Horrach sobre la trama internacional del grupo Nóos, Torres ha declarado ante el tribunal de la sección primera de la Audiencia de Palma que eran ambos quienes tenían interés en llevar a cabo proyectos en otros países, pero fue él quien figuró como titular en la sociedad que crearon a propósito en Londres, De Goes Ltd.

“En la mayoría de los documentos y convenios, pese a que yo soy el vicepresidente, firmo yo la mayoría porque teníamos la costumbre, a lo mejor ahora desearía que hubiera sido de otro modo, pero no tiene la menor importancia. Teníamos la costumbre de 'pues mira, mejor que firme el vicepresidente y no salga la firma de don Iñaki por discreción'”, ha detallado ante el tribunal que juzga el caso Nóos, en el que están acusados Torres, Urdangarin, su esposa la infanta Cristina y otras 14 personas.

“Las secretarias iban a cobrar un talón al banco y si estaba la firma de don Iñaki siempre comentaban: 'fíjate me han dicho esto, me han dicho lo otro'. Teníamos esa costumbre, lo verá usted en todos los documentos”, ha insistido sobre el hecho de que fuera él quien firmaba.

A la pregunta de si fue Urdangarin quien le pidió no firmar los documentos de la rama internacional de Nóos, Torres ha respondido: “No lo recuerdo, no creo que fuese ni siquiera así, supongo que sería la decisión natural”.

Ha recalcado que “todo el Instituto Nóos tenía interés en proyectos internacionales”, un tipo de trabajos en los que se implicaron, sobre todo, a partir del año 2006, momento en el que el secretario de la entidad, su cuñado Miguel Tejeiro, planteó la necesidad de crear una empresa con sede en Londres para canalizar esos trabajos.

Torres ha atribuido a Miguel Tejeiro la idea de la estructura internacional, que la Fiscalía sospecha que fue utilizada para que Urdangarin y Torres se apropiaran de los fondos públicos cobrados de las administraciones, y ha manifestado estar “sorprendido” de que no esté acusado en el juicio para poder explicarlo.

Torres se enfrenta a peticiones de pena entre 16,5 y 22,5 años de prisión por presuntos delitos de prevaricación, fraude, tráfico de influencias, malversación, contra Hacienda, falsedad, estafa, falsificación y blanqueo de capitales.

Horrach está centrando el inicio de su interrogatorio en la novena jornada del juicio del caso Nóos en las cuentas en el extranjero de las que era titular Torres o empresas gestionadas por él, quien ha atribuido la responsabilidad de la gestión a Miguel Tejeiro y se ha preguntado por qué su cuñado no está en el banquillo de los acusados