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Palma, 17 feb (EFE).- El exsecretario de Eventos de la Comunidad Valenciana Luis Lobón ha declarado ante la Audiencia de Palma que el exconseller de Economía Gerardo Camps le ordenó reunirse con Diego Torres para que el socio de Iñaki Urdangarin le presentara el foro con el que el Instituto Nóos ingresó 3,1 millones de euros públicos.

Los hechos relativos a la Comunidad Valenciana han centrado la séptima jornada del juicio de Nóos, en el que están acusados la infanta Cristina, Iñaki Urdangarin y otras 15 personas, con la declaración, antes de Lobón, de los exdirectores de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia (Cacsa) José Manuel Aguilar y Jorge Vela, y la que fuera jefa de gestión de la entidad, Elisa Maldonado.

El exsecretario de Eventos, que afronta una petición de condena de entre 8 y 11 años de prisión por presuntos delitos continuados de malversación, prevaricación, falsedad y fraude a la administración, ha detallado ante el tribunal que Camps le dijo que recibiera “a esta persona” (Torres) porque tenía una propuesta, para estudiar si se podía hacer y si era “interesante”.

Fue en un corrillo relacionado con la designación de Valencia para organizar la America's Cup y, según Lobón, entonces Camps no le indicó que Torres tuviera relación con Iñaki Urdangarin, lo que supo después no recuerda por quién y no le produjo “ninguna inquietud”.

Por organizar los tres Valencia Summit en 2004, 2005 y 2006, el Instituto Nóos percibió unos 3'1 millones de euros pagados a partes iguales por Turismo de Valencia Convention Bureau, entidad del Ayuntamiento, y de la Ciudad de las Artes y las Ciencias (Cacsa), dependiente de la Generalitat.

Sobre la presentación de Torres ha explicado que “no era que viene cualquiera con cualquier cosa y con cualquier palabrería” y que aportó un listado de posibles participantes. “Me quedé impresionado de que se había contactado con personas muy importantes del deporte y con ciudades”, ha añadido.

Torres planteó “una actividad de concienciación que llegaba a la opinión pública”, con una serie de ponentes que la hacían “muy atractiva” y como prometió “se cumplió”. Dijo que ya había trabajo hecho, que se estudiaba celebrar el foro en Boston y “que era una cosa importantísima para Valencia, para el turismo de Valencia y para la Ciudad de las Artes y las Ciencias”.

Lobón ha recordado cuál fue la instrucción que le dio al director de la Ciudad de las Artes, José Manuel Aguilar, tras la reunión con Torres: “Nos parece interesante, es una de la cosas que necesitamos urgentemente hacer para la economía, para la ciudad de Valencia y para el turismo y si entra dentro de lo que a Cacsa le interesa, muy bien, y si no, lo siento por el señor Urdangarin”.

Sobre el hecho de que el convenio con Nóos lo firmaran la Ciudad de las Artes y las Ciencias y la Fundación Turismo de Valencia Convention Bureau, que dependía del Ayuntamiento, Lobón ha dicho que en la Generalitat no había “cuerpos estancos ni cuarteles cerrados, todo el mundo tenía fluidez, había mucha fluidez entre Valencia Turismo Convention Bureau con Cacsa”.

Lobón ha señalado que el conseller Camps supo que se iba a llevar a cabo el patrocinio del Valencia Summit porque él le informó al respecto antes de que el consejo de administración lo aprobará, en uno de los despachos que celebraba habitualmente con su superior.

El exsecretario de Eventos, que completará mañana su declaración, ha respondido hoy solo a la Fiscalía porque, como habían hecho antes los otros tres acusados de la “rama valenciana” que ya han comparecido, se ha negado a contestar a las acusaciones del grupo socialista de Valencia, la Abogacía de la Generalitat y Manos Limpias.

En ocho horas y media de declaración, los cuatro han defendido que el convenio de colaboración con Nóos y sus prórrogas eran acuerdos de patrocinio por lo que no estaban sujetos a la Ley de Contratos de las Administraciones Públicas sino a la Ley General de Publicidad, y no requerían informes jurídicos o técnicos previos.

Aguilar ha dicho que se contrató al Instituto Nóos en 2004 tras aceptar el proyecto de organizar un foro sobre deporte presentado por Torres, sin la participación de Urdangarin.

“Ese congreso se celebró, fue un éxito y en ese congreso se obtuvieron las repercusiones mediáticas que mi empresa buscaba y, si no se hubiesen obtenido, no se hubiesen pagado las facturas”, ha dicho Aguilar.

Tanto Aguilar como Vela han enmarcado la decisión de acoger el foro Valencia Summit en un momento en el que la ciudad había sido elegida para la 32 edición de la America's Cup, y han recalcado que hubo un “control absoluto” del gasto realizado por el Instituto Nóos para organizar las cumbres.

Vela ha abundado en la posibilidad de Cacsa de regirse por el derecho privado, porque “es de la administración pero no es administración”, y ha defendido la legalidad de los acuerdos que tuvieron el aval de auditorías externas y “la fiscalización de la Sindicatura de Cuentas”.

Por su parte, la que fuera directora de gestión de Cacsa Elisa Maldonado, que elaboró un informe tras el primer Valencia Summit para analizar la conveniencia de que hubiera otro, ha asegurado que recogió información de que se habían alcanzado los objetivos de notoriedad perseguidos por lo que concluyó que un nuevo patrocinio podía “resultar interesante para la ciudad”.

“Yo no he redactado en mi vida un informe para dar apariencia de legalidad a nada, ni he redactado un informe que no obedezca a datos ciertos”, ha afirmado en su declaración, a la pregunta de la fiscal Anticorrupción Ana Lamas de si trató de revestir el convenio. “No he redactado en mi vida un informe que pretenda simular nada, ni dar a entender nada diferente de lo que consta en el informe”, ha insistido. EFE

tar.sll/jc

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