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Damasco/Beirut, 3 feb (EFE).- El ejército sirio rompió hoy el cerco de más de tres años a dos localidades sitiadas por facciones armadas en el norte de Alepo y cortó una vía de suministros de sus oponentes, en una ofensiva que coincide con la suspensión hasta finales de febrero de las conversaciones de paz en Ginebra.

Después de más de tres años de asedio del Frente al Nusra, filial siria de Al Qaeda, y sus aliados, los soldados rompieron el cerco alrededor de los pueblos de mayoría chií de Nubul y Al Zahrá, en el norte de la provincia septentrional de Alepo, anunció la agencia de noticias oficial siria, Sana, que citó fuentes sobre el terreno.

La televisión Al Manar, voz del grupo chií libanés Hizbulá, aliado del régimen de Bachar al Asad, informó también de la ruptura del asedio y ofreció imágenes de los combates en esa zona, donde hay fuego cruzado de artillería.

El activista Mohamed Hadi, residente en la provincia de Alepo, explicó a Efe por internet que los militares consiguieron entrar en el interior de las dos poblaciones, después de tres días de enfrentamientos en los que han conseguido abrir el cerco.

Hadi destacó que, gracias a los avances de esta semana, las fuerzas armadas han cortado la vía de suministros de sus contrincantes desde Turquía hasta las áreas de la mitad septentrional de la provincia siria.

Sana precisó que los soldados han interrumpido la línea de aprovisionamiento de los “terroristas” desde el territorio turco hasta la aldea de Mayer.

El lunes, el ejército inició una ofensiva en el norte de Alepo, donde ha recuperado el dominio de varias localidades, como Dueir Zeitun, Tel Yabin, Hardatanin y Marasta al Jan, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

La ONG señaló que durante este ataque los efectivos gubernamentales, que han estado respaldados por la fuerza aérea de Rusia y milicianos sirios y extranjeros, se han enfrentado al Frente al Nusra y a otras facciones, como el Frente Ansar Edin.

De acuerdo a los datos de esta fuente, la aviación nacional y la rusa han efectuado unos 500 bombardeos y han arrojado decenas de barriles de explosivos en el área de los enfrentamientos desde hace dos días.

En esta batalla han fallecido al menos 60 combatientes de grupos opuestos al Gobierno sirio y 26 soldados y milicianos progubernamentales, de acuerdo con el recuento de la ONG.

Entre los muertos hay dos dirigentes militares del Frente al Nusra, así como otros dos cabecillas del Movimiento opositor Nuredín al Zinki.

El avance del ejército en el norte de Alepo coincidió hoy con el anuncio por parte del enviado especial de la ONU para Siria, Staffan De Mistura, de un receso “temporal” en las negociaciones de paz indirectas entre las delegaciones del régimen y de la oposición en Ginebra, que se reanudarán el próximo 25 de febrero.

“Entramos en una pausa temporal. Esto no significa el fracaso de las negociaciones. Las dos partes han insistido en que quieren empezar a conversar”, afirmó Mistura.

Ayer la oposición acusó al régimen de Al Asad y a Rusia de amenazar las conversaciones de paz con el incremento de los ataques en Homs y Alepo, y tener como blanco hospitales e infraestructuras claves.

Además, exigió la aplicación de las decisiones del Consejo de Seguridad referidas al acceso de ayuda humanitaria, sobre todo en las áreas sitiadas, y el fin de los bombardeos indiscriminados contra civiles.

En ese sentido, un convoy de asistencia, organizado por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la Media Luna Roja Siria, entró hoy a la ciudad de Muadamiya al Sham, ubicada al suroeste de Damasco y sitiada por las fuerzas del régimen desde 2012.

El portavoz del CICR en Damasco, Pawel Krzysiek, dijo a Efe que una caravana humanitaria con diez camiones cargados con comida y dos con medicamentos y material sanitario accedió al atardecer a la urbe.

Muadamiya al Sham se halla en la región de Guta Occidental, en las afueras de la capital siria, y está cercada por el ejército desde agosto de 2012, pese a la firma de un acuerdo de reconciliación entre los grupos armados de su interior y las autoridades sirias al año siguiente.

El martes, un convoy con alimentos y equipos de higiene accedió a la urbe de Al Tal, en el extrarradio de Damasco y rodeada por los efectivos gubernamentales desde julio.

La ONU estima que 4,5 millones de sirios residen en zonas de difícil acceso, de los que 400.000 viven en áreas cercadas.

Siria es desde hace casi cinco años escenario de un conflicto que ha ocasionado más de 260.000 muertos, según el saldo que elabora el Observatorio. EFE