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Dublín, 2 feb (EFE).- El primer ministro de Irlanda, el democristiano Enda Kenny, informó hoy de que mañana procederá a la disolución del Parlamento irlandés como paso previo para anunciar la fecha de las próximas elecciones generales.

En declaraciones a una emisora de radio del condado de Mayo (noroeste), donde tiene su circunscripción, Kenny explicó que ha comunicado hoy esta decisión a su consejo de ministros, pero rechazó confirmar la fecha exacta de los comicios.

Según los expertos, el electorado irlandés podría acudir a las urnas el próximo 26 de febrero, lo que produciría una corta campaña electoral, de poco más de tres semanas.

Según establece el protocolo, el “Taoiseach” (primer ministro) se reunirá mañana con el presidente de la República de Irlanda, Michael Higgins -quien ostenta un cargo principalmente representativo-, para pedirle permiso para disolver el Parlamento de Dublín.

Después, el dirigente conservador comparecerá con la viceprimera ministra, la líder laborista Joan Bruton, para ofrecer una rueda de prensa y cerrar una legislatura gobernada desde febrero de 2011 por un Ejecutivo de coalición entre ambos.

El Fine Gael de Kenny y el Laborista de Bruton, primera y segunda formación más votada, respectivamente, en los comicios de hace cinco años, accedieron al poder en sustitución de otro Gobierno de coalición formado por el Fianna Fail, el partido hegemónico en Irlanda durante décadas, y los Verdes.

La crisis económica desatada en 2008 obligó a los centristas y ecologistas a pedir en diciembre de 2010 un rescate a la Unión Europea (UE) y otro al FMI por 85.000 millones de euros, un programa de ayuda que completaron casi en su totalidad los democristianos y laboristas y que abandonaron con éxito tres años después.

Una encuesta publicada por “The Sunday Business Post” el pasado domingo, daba de nuevo como ganador al Fine Gael con el 29 % de votos de primera preferencia, frente al 36,1 % logrado en los comicios de 2011, después de que la transferencia de sufragios que permite el sistema electoral irlandés se tradujera en una ganancia de 76 de los 166 escaños que componen la Cámara Baja (Dáil).

El Partido Laborista, por contra, obtendría el 10 % de los votos, y perdería muchos de los 37 diputados que logró hace cinco años con el 19,5 % de sufragios.

Uno de los beneficiados sería, según ese mismo sondeo, el Fianna Fáil, que podría recuperar parte de los 57 asientos que perdió en 2011 y sumar nuevos parlamentarios a los 20 que ha tenido en esta legislatura, si se confirma que la intención de voto se sitúa ahora en el 17 %.

El gran ganador, según esa encuesta, sería el Sinn Féin de Gerry Adams, que pasaría a ser el segundo partido nacional al obtener el 19 % de votos, casi el 10 % más que en las últimas elecciones, cuando pasó de tener 10 diputados a 14.

Por detrás de estas formaciones se situarían con el 3 % de los votos los Verdes, que desaparecieron del Dáil al perder sus seis escaños, varias formaciones minoritarias de izquierda y candidatos independientes. EFE