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Bangkok, 1 feb (EFE).- La nueva Cámara Baja del Parlamento de Birmania (Myanmar) se constituyó hoy con el partido de la premio nobel de la paz y hasta ahora líder opositora, Aung San Suu Kyi, con mayoría suficiente para formar Gobierno.

El color naranja que llevaban los legisladores de la Liga Nacional por la Democracia (NLD, sigla en ingles), la formación de Suu Kyi, destacaba en el panorama que ofrecía el Congreso, según la emisora de radio la Voz Democrática de Birmania.

La primera sesión permitió nombrar por unanimidad presidente de la Cámara a Win Myint, de la NLD, y vicepresidente a Ti Kuhn Myat, del hasta ahora gobernante Partido para el Desarrollo y la Solidaridad de la Unión (USDP).

Los elegidos tuvieron que jurar para asumir su cargos la Constitución de 2008, una Carta Magna que el partido de la nobel de la paz birmana se ha propuesto enmendar esta legislatura si se lo permiten las Fuerzas Armadas.

La LND ocupa 255 escaños de los 433 de la Cámara y tiene en la oposición al USDP, que solo consiguió 30 congresistas en las elecciones generales del pasado 8 de noviembre.

El órgano legislador se completa con diputados del Partido Nacional Arakan y de la minoría shan y los 110 asientos que tienen reservadas las Fuerzas Armadas en la Constitución vigente, que se redactó y aprobó durante la última junta militar.

Generales, coroneles y capitanes del Ejército ocupan siete de las ocho filas destinadas al estamento castrense y que ofrecía un color verde uniforme, mientras que mandos de las Fuerza Aérea y Naval, que usan uniformes distintos, se sentaban en una fila contigua a las anteriores, según el medio local Irrawaddy.

La Cámara Baja y el Senado, una vez constituidos, propondrán dos candidatos a la jefatura del Estado, mientras las Fuerzas Armadas presentarán un tercer candidato y la elección del próximo presidente del país se decidirá en marzo.

La Constitución actual impide que ocupe la presidencia de Birmania la propia Suu Kyi -quien pasó más de 15 años de arrestos domiciliarios por oponerse a la dictadura militar-, porque sus dos hijos tienen pasaporte británico.

Esta disposición y otras, como la que concede un cupo de escaños a los militares en el Legislativo, son las que el movimiento democrático que encabeza la nobel de la paz espera cambiar en la legislatura que arranca.

Suu Kyi cuenta con el apoyo del electorado, que le concedió 225 escaños en la Cámara Baja (78,9 %) y 135 en la Cámara Alta (80,4%), pero necesita a las Fuerzas Armadas para que prosperen sus enmiendas constitucionales.

En las condiciones actuales, el Gobierno y el Parlamento están condicionados por los militares, que controlan los ministerios claves de Defensa, Interior y Fronteras y pueden asumir el poder en caso de peligro grave.

Suu Kyi ha dicho que liderará el próximo Gobierno de la nación, si bien no ha aclarado cómo debido a que no puede ocupar la presidencia.

El domingo pasado, el medio local Voice Weekly informó de que Suu Kyi se reunió con el jefe de las Fuerzas Armadas, Min Aung Hlaing, para hablar de la posibilidad de que ella llegue a ocupar la jefatura del Estado.

Birmania estuvo gobernada por regímenes militares desde 1962 hasta 2011, cuando la última junta traspasó el poder a un Gobierno civil afín que dirigido por Thein Sein, último primer ministro de la dictadura, empezó a aplicar reformas políticas, económicas y sociales para establecer una “democracia disciplinada”.

En su última comparecencia como presidente, el propio Thein Sein alabó el jueves la transición democrática iniciada hace cuatro años y que ha devuelto a Birmania carta de naturaleza en la escena internacional, tras décadas de aislamiento. EFE

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