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Madrid, 27 ene (EFE).- El líder del PSOE, Pedro Sánchez, ha rechazado la oferta planteada hoy por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, de que los socialistas faciliten un nuevo Ejecutivo a cambio de que el PP les respalde en las comunidades y ayuntamientos que gobierna con el apoyo de Podemos si este partido se lo retira.

El día en el que el Rey ha iniciado su segunda ronda de contactos con los representantes de los partidos con la vista puesta en la investidura, Rajoy ha reiterado que, pese a las negativas de Sánchez, seguirá intentando llegar a un acuerdo con él.

Y lo hará aunque ha desvelado que contactó con él tras la reunión que mantuvieron en Moncloa después del 20D y el secretario general del PSOE no quiso concertar otra entrevista.

A la espera de ello, el presidente en funciones ha informado de que el PP está dispuesto a apoyar al PSOE en comunidades y ayuntamientos en los que gobierna con Podemos si el partido de Pablo Iglesias, a consecuencia de un acuerdo para el Gobierno de la nación entre populares y socialistas, le retira su apoyo.

Pero Sánchez ha rechazado esa posibilidad con un “no rotundo” y ha considerado que Rajoy, por su “desesperación”, “se equivoca”, pretende “instrumentalizar” las instituciones y habla “de sillones” en vez de hacerlo de soluciones.

Además, ante el reproche de Rajoy de no querer reunirse con él, le ha instado a que le llame y acudirá “mañana mismo” a la Moncloa aunque para decirle cosas que no le gustarán.

Entre ellas, que debería haber dimitido hace dos años, cuando envió un SMS al extesorero del PP Luis Bárcenas, y que ahora tiene que ser candidato a la investidura.

Si Rajoy ha desechado la idea de retirarse y ha defendido su propuesta como la mejor opción en medio de un “juego de pillos” que podría desembocar en un Gobierno PSOE-Podemos que sería “una catástrofe”, Sánchez ha incidido en que, por sus casos de corrupción, el PP debe regenerarse en la oposición y él tiende la mano “a derecha e izquierda” para liderar una alternativa.

Al preguntarle sobre la propuesta de Felipe González de facilitar un Gobierno del PP, ha considerado que no hay ningún argumento para que el PSOE lo apoye “ni por activa ni por pasiva”.

Barones socialistas han abundado en las tesis de Sánchez. Así, el presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, ha asegurado que una gran coalición PSOE-PP “no es buena” para España y que el PP “no está en condiciones” de gobernar el país.

El presidente de Aragón, Javier Lambán, ha considerado que la mejor manera de “servir a España” es decirle al PP que “tiene que irse a la oposición” por su “incapacidad” para liderar un tiempo nuevo que, a su juicio, tiene que gestionar el PSOE con Podemos y Ciudadanos.

Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, ha mostrado su rechazo a un Gobierno “de pastiche” pese a que ve que “hay camino” para un acuerdo entre el PSOE y Podemos, y se ha opuesto a cualquier “cambalache” entre su partido y el PP.

Lo ha dicho en Madrid antes de reunirse con Sánchez para preparar el Comité Federal del próximo sábado.

Previamente, desde Toledo, había considerado la oferta de Rajoy de apoyar al PP en comunidades y ayuntamientos donde tiene pactos con Podemos como un ejercicio de “filibusterismo político”.

Y el PSOE andaluz ha sostenido que “ni por acción ni por omisión” apoyará la investidura de Rajoy u otro miembro del PP y ha calificado de “opiniones personales” la propuesta de Felipe González.

En medio del cruce de declaraciones, el líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha asegurado que si el PSOE quiere, puede haber un gobierno progresista y de cambio “en cuestión de días”.

Sin embargo, ve ciertas “reticencias” y que la “pinza” PP-PSOE que está “patrocinando” el expresidente González parece que va “ganando claramente” a los socialistas con los que Podemos pretende pactar.

Albert Rivera, presidente de Ciudadanos, ha considerado “muy difícil” que Rajoy pueda abanderar un pacto contra la corrupción cuando “no ha sabido controlar a su partido”.

El portavoz de Democràcia i Llibertat (DiL), Francesc Homs, ha asegurado por su parte que votarán en contra de cualquier candidato del PP y también darían un “no como una catedral” a Sánchez.

El lehendakari, Iñigo Urkullu, cree que lo que necesita España es un Gobierno que garantice una “mínima estabilidad”.

Más allá del ámbito de los partidos, el presidente de la CEOE, Juan Rosell, ha reconocido que los empresarios “están preocupados por la dificultad para formar Gobierno” y ha recomendado paciencia, mientras que la presidenta del Banco Santander, Ana Botín, ha confiado en que los partidos “sabrán encontrar una solución que permita gobernar España” para que no peligre la recuperación económica. EFE

BB/jdm

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