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Berlín, 22 ene (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, garantizó hoy a Turquía el apoyo financiero que espera de Bruselas para atender en su territorio a más de dos millones de refugiados, al tiempo que insistía en la necesidad de dar una “solución europea” a la crisis migratoria precipitada por el conflicto sirio.

La Unión Europea “pondrá a disposición de Turquía los 3.000 millones de euros comprometidos”, aseguró Merkel ante el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, tras la primera cumbre de los dos gobiernos, centrada en la crisis de los refugiados y la lucha contra el yihadismo.

Se trata de unos fondos acordados el pasado noviembre, en el plan de acción consensuado entre Bruselas y Ankara para mejorar las condiciones de vida de los refugiados sirios en su territorio, lo que se evaluará en el Consejo Europeo del 18 de febrero.

El objetivo compartido es “reforzar la cooperación” con Turquía, país clave para frenar la llegada de refugiados a la UE y para combatir la acción de “las mafias de tráfico de personas que tantas vidas humanas ha costado ya”, prosiguió la canciller.

Merkel refrendó su compromiso con la búsqueda de una “solución conjunta” -a escala europea y con Turquía- a la crisis de los refugiados y trató de disipar dudas respecto a un acuerdo financiero en el que, subrayó, ambas partes asumieron compromisos.

Lamentó que se hayan producido “retrasos”, tanto en la concreción de proyectos para mejorar las condiciones en los campamentos de refugiados en Turquía, como a la implantación de los centros de registro centralizados en Grecia e Italia para asegurar las fronteras exteriores de la UE.

Pero elogió a continuación la decisión de Ankara de conceder permisos de trabajo a los solicitantes de asilo sirios y expresó su confianza en que para el 18 de febrero se habrán definido los proyectos a los que se destinarán los fondos europeos, que van de la escolarización de un millón de niños a programas de salud pública.

Merkel lanzó esos mensajes de confianza a Davutoglu, quien acudía a Berlín en busca de garantías y quien recordó que, hasta ahora, su país ha asumido sin ayuda internacional el enorme peso de la llegada de más de dos millones de refugiados sirios desde que estalló el conflicto

La canciller “no está sola”, afirmó el primer ministro turco, a una pregunta que iba dirigida a Merkel, acerca de si se siente aislada ante las críticas que está recibiendo desde sus propias filas su gestión de la crisis y a la falta de solidaridad europea.

“Merkel hizo un gesto humanitario histórico. Dentro de 50 o 60 años se verá que, gracias a esas dificultades de ahora, se salvaron muchas vidas”, manifestó, después de que la aludida atajase la pregunta con un “no tengo la impresión de estar sola. Ni en esta cuestión ni en otras situaciones”.

La crisis de los refugiados y el terrorismo yihadista fueron los ejes inevitable de la cumbre germano-turca, celebrada diez días después del atentado de Estambul, en el que perdieron la vida diez turistas alemanes.

“Los ataques del EI no son atentados contra Alemania o contra Turquía, sino contra toda la humanidad”, insistió Davutoglu, quien recordó la necesidad de combatir al yihadismo en Siria, ya que la crisis de refugiados tiene su origen en esa guerra.

Ambos líderes expresaron su confianza en que se reanuden las negociaciones multilaterales, de acuerdo a previsto, el próximo lunes 25 en Ginebra, y admitieron el papel que debe jugar en ellas Moscú, por encima de sus actuales diferencias con Ankara.

“Sin Rusia no habrá solución en Siria”, indicó Merkel, para añadir, en un gesto a su interlocutor, que “Moscú debe respetar las fronteras”.

Fueron varios los cables que se echaron mutuamente en la primera ronda de consultas intergubernamentales con las que Alemania, con tres millones de ciudadanos de raíces turcas, reconoce un trato preferencial a Turquía.

Davutoglu se comportó como la “mano amiga” que Merkel precisa y la canciller pasó de puntillas por cuestiones como el respeto a los derechos humanos, mientras, en la calle, centenares de manifestantes protestaban contra la ofensiva turca contra el grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).

“Hemos abordado la situación de los medios de comunicación en Turquía”, afirmó Merkel, para añadir luego en que era “de gran importancia” regresar al marco del “proceso político” frente al PKK y evitar “víctimas inocentes”, en alusión a los civiles muertos en la ofensiva. EFE

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