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Alfonso Fernández

Washington, 21 ene (EFE).- La selección del nuevo director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) arrancó formalmente hoy, con el compromiso de la institución de un proceso “abierto y transparente” y el rápido respaldo de varios gobiernos europeos para que la favorita, Christine Lagarde, repita en el cargo.

Lagarde, de 60 años, concluye su mandato el próximo 5 de julio, y el Fondo ha expresado su voluntad de designar el 3 de marzo a su director gerente para el periodo 2016-2021.

Apenas un día después del anuncio de la apertura del plazo, los gobiernos del Reino Unido, Holanda y Alemania salieron rápidamente a expresar su respaldo a la exministra de Finanzas francesa.

Desde Berlín, el ministerio de Economía alemán emitió un comunicado en el que aseguraba que Lagarde había sido “una prudente y exitosa gestora durante el difícil periodo tras la crisis financiera”.

Asimismo, el ministro de Economía británico George Osborne recalcó que “en un momento en el que el mundo encara un peligroso cóctel de riesgos, creo que Christine Lagarde tiene la visión, energía y firmeza para ayudar a enderezar la economía global en los próximos años”.

A ellos también se sumó Jeroen Dijsselbloem, ministro de Finanzas de Holanda y actual presidente del Eurogrupo, quien aseguró tras reunirse con ella en el Foro Económico Mundial de Davos que cuenta con “el total respaldo” de su país.

En su anuncio, la institución financiera internacional señaló que prevé un proceso de selección “abierto, basado en el mérito y transparente” y puso como plazo final para la recepción de candidaturas el 10 de febrero.

Durante el proceso de 2011, Lagarde tuvo que enfrentarse a la oposición de las economías emergentes que, debido a su creciente peso en la economía global, pusieron en tela de juicio el acuerdo tácito que determina que el Fondo sea dirigido por un europeo.

Frente a esto, el Banco Mundial, institución hermana del FMI surgida también de los Acuerdos de Bretton Woods de 1944, está tradicionalmente encabezada por un estadounidense.

No obstante, Lagarde finalmente se impuso en 2011 con amplia mayoría al mexicano Agustín Carstens, actual gobernador del Banco de México, y se convirtió así en la primera mujer al frente del FMI en sus más de siete décadas de historia.

En los pasados cinco años, ha tenido que dirigir a la institución en plena crisis de deuda de la zona euro y con el polémico y multimillonario programa de rescate a Grecia, el mayor de la historia del Fondo, así como el turbulento plan de asistencia a Ucrania.

Entre sus logros figuran la inclusión del yuan chino entre las monedas que constituyen la cesta de divisas del Fondo, un notable empujón para la credibilidad financiera internacional de China; y la ratificación a finales del pasado año por parte de Estados Unidos de la reforma del sistema de cuotas y gobernanza del FMI, que busca otorgar mayor peso a los países emergentes dentro de la institución.

Tras estos hitos, y con la fragilidad económica que sufren importantes mercados emergentes como Brasil y Rusia, que habían sido de los más críticos con la gestión de Lagarde, parece ahora más difícil que surja un candidato alternativo con suficiente respaldo para desafiar a la actual directora gerente.

Además, sería una importante señal de estabilidad para el Fondo que Lagarde renovase su mandato, después de las salidas prematuras de sus predecesores: Rodrigo Rato en 2007, por motivos personales, y Dominique Strauss-Kahn en 2011, por un escándalo sexual.

La única sombra parece ser el juicio en París que enfrenta por por su presunta “negligencia” en la indemnización millonaria concedida por el Estado francés al empresario Bernard Tapie en 2007, cuando era ministra de Economía.

Lagarde se ha mostrado tranquila al respecto y ha asegurado que la cuestión está en manos de sus abogados, quienes tienen pensado apelar.

Por su parte, el Directorio Ejecutivo del Fondo reiteró en diciembre “su confianza” en su “capacidad” para continuar realizando sus labores al frente de la institución. EFE

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