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Antonio Torres del Cerro

Lisboa, 18 ene (EFE).- La exministra Maria de Belém y el antiguo rector universitario António Sampaio da Nóvoa, pelean entre sí para capitalizar el voto de izquierdas en las presidenciales lusas del domingo y forzar que el candidato conservador y favorito de las sondeos, Marcelo Rebelo de Sousa, dispute una segunda vuelta.

“Nítidamente digo que el voto útil es el voto en mi candidatura para quien considere que el único candidato que viene del área de la derecha (Rebelo de Sousa) no cumple con las exigencias”, manifestó hoy De Belém en un acto electoral en Braganza, el norte de Portugal.

Cuando restan apenas seis días para la celebración de los comicios, la consigna de “todos contra Marcelo Rebelo de Sousa” resuena cada vez más fuerte, sobre todo entre los aspirantes de la izquierda moderada, los únicos que, según las encuestas, tienen probabilidades de frenar una mayoría absoluta del conservador en la primera vuelta de este domingo.

Tanto De Belém, militante y antigua dirigente del moderado Partido Socialista (PS), como Sampaio da Nóvoa, ex asesor del presidente socialista Jorge Sampaio, pelean por votos en el mismo espectro ideológico.

Su objetivo es evitar que el carismático Rebelo de Sousa supere el 50 % de los apoyos (las encuestas le dan hasta un 55 %) y, posteriormente, quedar en el segundo puesto para poder disputarle una hipotética segunda vuelta.

Ninguno de los dos cuenta, sin embargo, con el respaldo oficial del gobernante PS que, esta vez, no emitió recomendación de voto (las presidenciales en Portugal son candidaturas independientes).

De Belém, de 66 años, y Sampaio da Nóvoa, de 61, afrontan, de este modo, la ardua tarea de pelear entre sí y en contra del popular Rebelo de Sousa, a quien han atacado sin tregua desde hace meses.

“No podemos ignorar el efecto que tendría la elección de quien siempre apoyó la austeridad”, terció hoy Sampaio da Nóvoa, en alusión a Rebelo de Sousa quien, antes de ejercer como comentarista televisivo, fue líder del centro-derechista Partido Social Demócrata (PSD) que aplicó un duro plan de austeridad entre 2011 y 2015.

El antiguo rector universitario también ha intentado distanciarse de Maria de Belém esgrimiendo que su candidatura es la única ciudadana e independiente en el espectro de la izquierda.

“Cualquier soldado raso puede llegar a general”, es el lema de su campaña, en la que está respaldado por tres ex presidentes: António Ramalho Eanes (1976-1986), Mário Soares (1986-1996) y Jorge Sampaio (1996-2006).

De Belém ha contraatacado con un bagaje del que carece el profesor universitario: experiencia política. La que fue ministra de Sanidad entre 1995 y 1999 ha insistido en que su campaña es independiente y ha defendido que ser socialista es más una plusvalía que un obstáculo.

“No me avergüenza ser y haber sido militante de un partido, a través del cual ejercí muchos cargos de responsabilidad”, reivindicó hoy mismo la candidata, que fue también presidenta del PS.

Rebelo de Sousa, el gran favorito a suceder en la jefatura del Estado al conservador Aníbal Cavaco Silva (2006-2016), ha transitado por la campaña con tranquilidad, sin apenas responder a los ataques y rentabilizando su enorme popularidad.

El catedrático de Derecho, ajeno a los rifirrafes típicos de campaña, opinó hoy acerca de los problemas económicos y financieros de Portugal, donde dos grandes bancos fueron rescatados en el último año y medio.

“El comercio, como toda actividad económica, necesita financiarse y es muy importante la estabilidad y la fuerza del sistema financiero portugués”, alegó Rebelo de Sousa, de 66 años.

De Belém y Sampaio da Nóvoa no solo pelean por su espacio en la fragmentada izquierda moderada, también se enfrentan a los otros dos candidatos de la izquierda radical.

Se trata de la eurodiputada del Bloque de Izquierda Marisa Matías, a la que el líder de Podemos español, Pablo Iglesias, arropó el pasado sábado en Lisboa, y del antiguo sacerdote y dirigente comunista Edgar Silva.

Los dos buscan dar la campanada y contradecir las encuestas, que les otorgan en torno al 5 %.

Sin apoyo de partidos se presentan otros cinco aspirantes, entre ellos Paulo de Morais, vicepresidente de una asociación cívica anticorrupción; Henrique Neto, empresario y antiguo diputado socialista, y el exconcursante de varios “reality shows” Vitorino Silva (conocido popularmente como “Tino de Rans”).

Nunca, en los 40 años de democracia lusa, se habían presentado tantos candidatos (10). EFE

atc/pi/emm