lunes, 21 septiembre 2020 12:43

Irán da otro paso para deshielo con Occidente con liberación de Jason Rezaian

Álvaro Mellizo

Teherán, 16 ene (EFE).- Irán liberó hoy al periodista del Washington Post condenado por espionaje en el país Jason Rezaian y a otros tres presos irano-estadounidenses, un nuevo y significativo paso para impulsar el deshielo con Occidente al calor de la inminente entrada en vigor del histórico acuerdo nuclear.

Familiares de Rezaian confirmaron a Efe que efectivamente el periodista se encontraba ya fuera de prisión, si bien no aclararon si ya había logrado salir del país ni si había podido reunirse con su esposa, la también periodista Yeganeh Salehí, quien fuera detenida junto con él en julio de 2014 y liberada bajo fianza tras cuatro meses en prisión.

Con esta decisión, anunciada por los portavoces del Poder Judicial iraní como “un intercambio de prisioneros”, las autoridades de la República Islámica pusieron fin al caso de Rezaian, uno de los más emblemáticos en los últimos tiempos de la mala relación que mantienen con Estados Unidos, y el de otros prisioneros menos célebres pero que también constituían una espina que impedía una mejora de los lazos bilaterales.

Rezaian, corresponsal en Irán del diario estadounidense, fue detenido junto a su esposa y dos amigos, que fueron liberados tras varias semanas salvo el periodista.

Tras más de diez meses de encarcelamiento, de doble nacionalidad iraní y estadounidense, algo que la legislación local no reconoce, fue formalmente acusado de espionaje por “haber recopilado información” sobre temas de “política interna y exterior”, y suministrarla a “personas indebidas”.

Además, también se le acusó de “cooperar con estados hostiles” y emitir “propaganda contra la República Islámica”.

En mayo del año pasado se inició formalmente el juicio en su contra, del que apenas se conocieron detalles públicos salvo que resultó condenado a una pena de prisión por un Tribunal Revolucionario de Teherán.

Durante todo este tiempo no cesaron las presiones sobre Irán para que liberara a Rezaian ni las críticas sobre la actuación opaca de su sistema judicial.

Familiares, compañeros de profesión y las autoridades estadounidenses insistieron desde un principio y con vehemencia en la inocencia de Rezaian, y peticiones para su liberación se repitieron en cada diálogo mantenido entre Irán y Estados Unidos para negociar el histórico acuerdo nuclear.

Particularmente, desde Estados Unidos se insistió en que Rezaian estaba siendo empleado como “herramienta” para influir en las negociaciones.

Precisamente, la liberación se produce justo el día en el que se espera el anuncio de la entrada en vigor de dicho pacto, que permitirá a Irán liberarse de las sanciones que pesan sobre su economía a cambio de una sustancial reducción y severas limitaciones a su programa nuclear.

Irán anunció que este intercambio de prisioneros se realizó por “interés del régimen” y que los siete iraníes que a cambio saldrán de cárceles de Estados Unidos fueron personas encarceladas por violar las sanciones económicas contra el país.

Sin embargo, esta liberación, así como la rápida resolución sin problemas el pasado miércoles de un grave incidente naval en el golfo Pérsico que involucró la detención de dos barcos de guerra estadounidenses en aguas iraníes, resultan difíciles de explicar sino es como un gesto de Teherán para generar confianza en Occidente.

Lo cierto es que la liberación de los cuatro prisioneros, Rezaian y Said Abedini, Amir Mirzai Hekmatí y Nosratolah Josraví, todos condenados por actividades contrarias a la República Islámica constituye un importante apoyo al Gobierno de Barack Obama para justificar su compromiso con el acuerdo nuclear frente a la oposición de los republicanos en el Congreso.

Para el gobierno del moderado Hasán Rohaní, el caso Rezaian era una piedra en el zapato que ponía en peligro las negociaciones nucleares y dañaba el prestigio internacional del país, algo que ahora está empeñado en recuperar para atraer inversores extranjeros que ayuden a relanzar su maltrecha economía una vez que el acuerdo nuclear termine con las sanciones. EFE