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Etant Dupain

Puerto Príncipe, 16 ene (EFE).- El candidato opositor a la Presidencia de Haití, Jude Celestin, reiteró hoy que no participará en la segunda vuelta, prevista para el 24 de enero, por la supuesta parcialidad del órgano electoral, lo que aumenta la crisis política, cuya solución, según analistas, pasa por un gobierno de transición.

Aunque el Consejo Electoral Provisional (CEP) asegura que Celestin sigue siendo candidato presidencial porque no ha presentado su renuncia oficialmente, el dirigente opositor dijo hoy que no forma parte del proceso electoral.

Asimismo, pidió a la comunidad internacional, durante una entrevista a la emisora local Radio Caraibes, respetar las leyes haitianas y no practicar “la doble moral” con esta nación.

La segunda ronda de las elecciones debía celebrarse el 27 de diciembre pasado, pero la oposición haitiana presionó al presidente, Michel Martelly, para que no se celebrara, con el argumento de que en la primera vuelta se cometió fraude a favor del candidato oficialista, Jovenel Moise, y en perjuicio de Jude Celestin.

En caso de que Celestin se retire oficialmente, el CEP puede reemplazarlo por Moise Jean Charles, el candidato que obtuvo el tercer lugar, de acuerdo con el decreto electoral.

Sin embargo, esta posibilidad es remota ya que Charles ha advertido de que tampoco se presentaría a los comicios debido a que, en su opinión, el CEP carece de credibilidad.

El abogado y analista político Mario Joseph recordó hoy a Efe que, según lo establecido en el decreto electoral, una vez Celestin envíe su carta al CEP estará fuera de competencia, por lo que deberá ser sustituido por el tercero en escrutinio.

“Legalmente es lo que se debe hacer”, subrayó el analista, quien, de momento, propone como alternativa a la crisis la instalación de un gobierno de transición a partir del 7 de febrero cuando concluye el mandato de Martelly, impedido constitucionalmente de presentarse a un segundo periodo.

“Vamos a necesitar un consenso entre los actores para buscar una salida de la crisis. Tenemos pocas opciones y lo mejor es un gobierno de transición”, insistió en sus declaraciones a Efe.

Dicho gobierno, apunta, deberá convocar elecciones “limpias” en un plazo de 90 días.

“Necesitamos elecciones limpias en un país donde hay poca confianza en las instituciones”, consideró.

Para Patrick Elie, analista político y exsecretario para la seguridad pública de Haití, el país, el más pobre de América, “no cuenta actualmente con una persona para asumir responsabilidades” y aseguró que hay crisis de liderazgo.

“Después del 7 de febrero vamos a estar fuera de la legalidad. Infelizmente no somos capaces de crear un movimiento para salvar al país de estos políticos corruptos”, señaló en declaraciones a Efe.

Elie vaticina muchas protestas para las próximas semanas y enfrentamientos entre Martelly y la oposición “que solemnemente quiere tomar al poder”, afirma.

“Me gustaría ofrecer una solución legal pero hace tiempo estamos fuera de la legalidad. Una vez más pienso que hemos perdido otra oportunidad”, apuntó.

Las críticas de la oposición a este proceso no han cesado en ningún momento desde que se dieron a conocer los resultados de la primera ronda de los comicios, celebrados conjuntamente con la segunda de las legislativas y las locales, también muy cuestionados.

La posición de los candidatos opositores, sobretodo los agrupados en el denominado G8, grupo formado por Celestin y otros siete candidatos de la primera vuelta, obligó a Martelly a crear una comisión independiente para evaluar los resultados de la primera ronda presidencial y, tras varios días de reuniones, estableció “serias” irregularidades en el proceso del 25 de octubre.

Celestin y su equipo temen que se repita el mismo procedimiento el próximo 24 de enero, por lo que se niegan a acudir a los comicios.

Paralelamente a esta crisis electoral, el CEP atraviesa por serias dificultades, no solo por los cuestionamientos sino por la renuncia en la última semana de dos de sus miembros y la cancelación de otro acusado de recibir un soborno de 15.000 dólares de un excandidato a diputado para lograr su elección en los comicios legislativos del año pasado.

En medio de este panorama incierto, esta semana se informó de que el presidente Martelly aumentó de 120.000 gourdes (unos 2.070 dólares) a 240.000 gourdes (unos 4.140 dólares) el salario de los miembros del CEP. EFE