martes, 29 septiembre 2020 9:33

Mas cede la presidencia a Puigdemont tras la presión de CUP y evita comicios

Barcelona, 9 ene (EFE).- El presidente catalán en funciones, Artur Mas, ha renunciado hoy a optar a la reelección en beneficio del alcalde de Girona, Carles Puigdemont, con lo que cede el testigo de la investidura tras la presión de la CUP al dar “un paso al lado” en aras de “tirar adelante el país” y evitar comicios.

El “paso al lado” del presidente en funciones posibilita que mañana, en un pleno exprés de investidura un domingo por la tarde y al límite de expirar el plazo legal, Puigdemont, dirigente de CDC y presidente de la Asociación de Municipios por la Independencia, sea investido presidente por mayoría absoluta con el apoyo de Junts pel Sí (CDC y ERC) y la CUP.

En una comparecencia en el Palau de la Generalitat y tras un acuerdo de investidura entre Junts pel Sí y la CUP, Mas ha dicho que, aunque no pide cargos, se pone “a disposición del Parlamento de Cataluña para lo que se me pida en el futuro, a disposición del futuro president y del nuevo Govern de Cataluña”.

“Mas no quiere cargos, o presidente o expresidente y tan digno es ser presidente como expresidente”, ha afirmado el líder de CDC, que no ha aclarado si dejará el acta de diputado, lo que le permite ser aforado ante las imputaciones por la consulta alternativa del 9 de noviembre de 2014.

Mas ha recalcado que no se retira de la política, sino que seguirá en activo “ayudando” en el proceso soberanista y contribuirá a refundar CDC, sin descartar ser candidato de nuevo en futuros comicios.

Así, ha remarcado que, al no ser investido esta vez, queda “absolutamente libre” de su compromiso de retirarse a los 18 meses de la legislatura si presidía la Generalitat y, en este sentido, ha dicho que “no renuncia” a presentarse en futuras elecciones.

El líder de CDC ha negado que su renuncia a revalidar el cargo de presidente sea una “concesión” a la CUP, sino que es “una decisión política” que ha dicho podría haber tomado o no, y que la ha adoptado a última hora porque “han evolucionado los eventos”.

Como contrapartida a la renuncia de Mas, la CUP se compromete a no sumar sus votos a los de las formaciones antisoberanistas del Parlament y que dos de los diez diputados de la CUP colaboren con el grupo de Junts pel Sí (JxS) para asegurar la “estabilidad” del Govern.

“Aquello que las urnas no nos dio directamente se ha corregido a través de la negociación”, ha afirmado el presidente catalán en funciones, que ha enmarcado el gesto de la CUP en la “asunción de sus errores” en la negociación.

En un comunicado, la CUP ha matizado en todo caso que mantiene los 10 diputados en el Parlament pero dos de ellos “participarán de los espacios de deliberación de Junts pel Sí”, mientras que, como otro “gesto” hacia JxSí, otros dos serán relevados por otras personas de la organización y dejarán sus actas de parlamentarios.

Este acuerdo desbloquea una negociación de tres meses que se había encallado en el nombre de Mas, que el consejo político de la CUP rechazó investir, lo que abocaba a Cataluña a unas elecciones el 6 de marzo si el líder de CDC no renunciaba.

Cuando todo estaba preparado para que el lunes, una vez expirado el plazo legal para la investidura, Mas firmara el decreto de convocatoria de las elecciones, la negociación ha dado hoy un giro inesperado con la renuncia del president, lo que han celebrado las entidades soberanistas ANC y Òmnium, así como el líder de ERC, Oriol Junqueras, quien ha afirmado en Twitter: “el futuro es nuestro”.

Por su parte, el Gobierno en funciones de Mariano Rajoy ha garantizado el cumplimiento de la ley ante el acuerdo para la investidura de un nuevo presidente de la Generalitat y ha apelado a que el próximo Ejecutivo central cuente con una amplia base parlamentaria que defienda los derechos de los españoles y haga frente al “desafío independentista”.

En esta línea, el presidente del grupo parlamentario del PPC, Xavier Garcia Albiol, ha pedido un Gobierno “fuerte” en España y ha juzgado que Mas “muere matando” con esta “victoria de la CUP”.

La líder de Ciudadanos en Cataluña y jefa de la oposición, Inés Arrimadas, ha afirmado que Junts Pel Sí “anula a la CUP” y ha acusado a Puigdemont de ser un “representante” de quienes “se niegan a luchar contra la corrupción”.

El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, ha calificado de “espectáculo” el acuerdo y ha denunciado que “se ha subastado la presidencia en un intento de CDC de ganar tiempo”.

El líder de Catalunya Sí que Es Pot, Lluís Rabell, ha opinado hoy que la decisión de Artur Mas es una “operación” para recomponer a una CDC en “crisis y en caída libre”, al tiempo que ve a la CUP “prisionera” de un proceso independentista. EFE

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