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Suliman al Asad y Edu Marín

Riad/El Cairo, 5 ene (EFE).- La actual crisis entre Arabia Saudí e Irán ha generado preocupación en la comunidad internacional, que pidió calma a ambos países con el objetivo de que no afecte a las negociaciones abiertas para solucionar los conflictos en la región.

El ministro saudí de Asuntos Exteriores, Adel al Yubeir, declaró hoy al enviado de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, de visita en Riad, que la reciente crisis entre ambos países no afectará a las negociaciones de paz en Siria, informó la agencia oficial saudí de noticias, SPA.

En varias semanas, estas conversaciones deberían avanzar hacia un proceso de consultas directas entre el Gobierno y las fuerzas rebeldes y opositoras.

Tras sus reuniones en Riad, está previsto que De Mistura acuda a Teherán para rebajar las tensiones también en el lado iraní.

En la misma línea, el embajador saudí ante la ONU dijo a periodistas que, por lo menos desde Riad, esta situación no tendrá efectos en las negociaciones de paz para Siria.

Sin embargo, para el analista del centro de estudios Carnegie de Oriente Medio en Beirut Renad Mansur, esta crisis entre Arabia Saudí e Irán provocará un distanciamiento entre las partes aliadas a estas potencias en los conflictos en Siria, Irak y el Yemen.

“En la mayoría de los países hay este miedo de que los aliados de Irán y Arabia Saudí aumenten su lucha hasta lo que alguna gente denomina como una guerra fría”, señaló en declaraciones telefónicas a Efe.

Mansur aseguró que esta situación de tensión “no es completamente nueva, ya que los conflictos entre Irán y Arabia Saudí van y vienen”.

Por ello, asegura, “será difícil ver que esto se convierta en una batalla masiva o directa entre ambos países”, aunque esto no evitará que las partes aliadas en los conflictos regionales “se distancien y se prolonguen los problemas”.

Esta situación inquieta a la comunidad internacional y, por ello, Naciones Unidas pidió a los dos países tomar pasos para reducir sus tensiones.

En un discurso pronunciado anoche, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó los ataques del fin de semana contra las legaciones diplomáticas saudíes en Irán y señaló que la ruptura de las relaciones entre Riad y Teherán es “profundamente preocupante”.

El líder de la Naciones Unidas instó además a los ministros de Asuntos Exteriores saudí e iraní a no emprender ninguna acción que pudiese exacerbar la situación entre ambos países y en toda la región.

Por su parte, el presidente iraní, Hasan Rohaní, advirtió hoy al Gobierno saudí de que la ruptura de las relaciones diplomáticas entre ambos Estados no resarce “el gran crimen” cometido por las autoridades saudíes al haber ejecutado al clérigo chií opositor Nimr Baquir al Nimr, lo que desencadenó los asaltos en Irán.

“La respuesta a la crítica no debe ser la decapitación”, afirmó Rohaní, según la página web de la presidencia del país.

El Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) Pérsico, convocó hoy una reunión extraordinaria para el próximo sábado, con el objetivo de estudiar las repercusiones regionales de la crisis.

Este encuentro precederá a la cumbre extraordinaria de ministros de Asuntos Exteriores de la Liga Árabe, prevista para el próximo domingo, en la que se tratará también esta situación de tensión y se condenará el asalto contra las legaciones diplomáticas saudíes en Irán.

Además, el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, condenó hoy esos ataques y pidió que se hagan esfuerzos para mantener el sentido común y la paz.

Pese a ello, la herida de la crisis entre Riad y Teherán se hace cada vez más profunda y más Gobiernos suníes se unen al flanco saudí, como hicieron hoy Kuwait, con la llamada a consultas de su embajador en Irán, y Baréin, que suspendió todos sus vuelos con destino y origen en la república islámica.

En este contexto, el analista del centro Carnegie justificó la preocupación de la comunidad internacional, ya que “cualquier esperanza de solución para los conflictos en Siria, Irak o el Yemen se aleja. Todos los esfuerzos de la Administración del presidente de EEUU, Barack Obama, por ejemplo, se están desmoronando”.

Además, Mansur añadió que “es posible” que esta crisis tenga sus efectos en el acuerdo nuclear firmado entre las potencias occidentales y Teherán.

“Irán está siendo cada vez más legitimado por Occidente y eso es un problema para Arabia Saudí. (Riad) no quiere ver cómo Irán adquiere más poder en la región”, señaló.

Para el experto en la política de Oriente Medio, “la solución será, al menos a corto o medio plazo, tratar de encontrar el compromiso entre los dos (países) con respecto a Siria, Irak y más allá. Habrá que tratar de convencerles de que a ambas partes les interesa hablar entre ellas”. EFE

sa-em/psh