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Suliman al Asad y Edu Marín

Riad/El Cairo, 4 ene (EFE).- Los gobiernos suníes de Baréin, Sudán y Emiratos Árabes Unidos confirmaron hoy su apoyo a su aliado Arabia Saudí al romper o disminuir sus relaciones diplomáticas con Irán, después de que anoche lo hiciera Riad, y acrecentaron así el cisma entre suníes y chiíes en Oriente Medio.

Tras los asaltos el pasado sábado a la embajada saudí en Teherán y al consulado en la ciudad iraní de Mashhad después de la ejecución del disidente clérigo chií Nimr Baqir al Nimr, Arabia Saudí decidió ayer romper sus relaciones diplomáticas con Irán, medida que hoy siguió en primer lugar el Ejecutivo bareiní

Manama anunció la ruptura de sus lazos diplomáticos con Teherán y dio 48 horas de plazo para que los diplomáticos iraníes abandonen el país.

En un comunicado difundido por la agencia bareiní oficial de noticias BNA, el gabinete informó de que tomó esta decisión en respuesta a “la flagrante y peligrosa injerencia” de Irán en los asuntos internos de Baréin y de los demás países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG).

Esta organización está integrada por Arabia Saudí, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Omán y Baréin.

Manama denunció los “ataques cobardes” contra las representaciones diplomáticas saudíes en Irán, que tildó de “reflejo de las políticas sectarias” iraníes que hay que “afrontar con toda la fuerza” para “preservar la seguridad y la estabilidad” de la región.

Sudán, aliado de Riad en la coalición que lidera Arabia Saudí en el Yemen en su lucha contra el grupo rebelde chií de los hutíes, se sumó a Baréin y cortó hoy sus relaciones diplomáticas con Irán “de forma inmediata”.

El Ministerio sudanés de Asuntos Exteriores condenó en una nota las “intervenciones iraníes en la región” basadas en el sectarismo y la “negligencia del Gobierno iraní” en los asaltos a las legaciones saudíes, que calificó de “práctica hostil y extremista”.

Por otro lado, el Ejecutivo de Emiratos Árabes Unidos (EAU) no tomó una medida tan drástica, pero anunció su decisión de reducir su representación diplomática en el país de mayoría chií.

Según la agencia oficial emiratí de noticias WAM, el Gobierno emiratí ordenó a su embajador en Teherán, Saada Seif al Zaadi, que regrese a casa y redujo su presencia oficial en el país al nivel de un encargado de negocios.

EAU motivó esta “medida excepcional” en la “injerencia continuada iraní en los asuntos internos de los países árabes del Golfo (Pérsico), que ha llegado a niveles sin precedentes”, añadió la agencia.

Por su parte, las autoridades iraníes criticaron hoy la decisión de Arabia Saudí de romper las relaciones diplomáticas y la tacharon de “apresurada” y de resultado de la “frustración” y una muestra de “debilidad”.

Esta situación no ha hecho más que acrecentar el cisma existente entre suníes y chiíes en Oriente Medio.

Algo que Arabia Saudí no parece dispuesta a revertir tras la suspensión hoy de todos sus vuelos con destino y origen en Irán, como anunció la Autoridad General de Aviación Civil del reino ultraconservador en un comunicado difundido por la agencia oficial de noticias SPA.

La agencia agregó que las compañías aéreas nacionales tomarán las medidas necesarias para evitar perjudicar a los viajeros que ya tienen reservados vuelos.

La escalada de tensión también dejó escenas de violencia en Arabia Saudí e Irak.

Durante la pasada noche, al menos un hombre murió y un niño resultó herido en enfrentamientos en la localidad saudí de Al Auamiya, pueblo natal del clérigo chií, en la región de Al Qatif.

El portavoz de la Policía en la región de Al Sharquiya (este de Arabia Saudí), Ziad al Raquiti, confirmó el fallecimiento de un hombre por disparos contra patrullas de las fuerzas de seguridad por parte de desconocidos en esa población, que es mayoritariamente chií.

En Irak se registraron tres ataques protagonizados por hombres armados contra tres mezquitas suníes en la provincia de Babel, al sur de Bagdad, informó a Efe una fuente de seguridad de esta región.

Los ataques a esos tres templos de confesión suní, minoritaria en Irak, no provocaron víctimas, aunque sí importantes daños materiales, añadió la fuente.

En este contexto, la Liga Árabe convocó hoy una reunión extraordinaria de los ministros árabes de Exteriores para el próximo domingo, con el objetivo de condenar el asalto contra las sedes diplomáticas saudíes en Irán.

Los ataques a las legaciones saudíes en Irán y esta creciente tensión entre chiíes y suníes en la zona se han producido debido a la ejecución, el pasado sábado, del disidente clérigo chií Al Nimr, a manos de las autoridades saudíes.

Al Nimr fue ejecutado junto a otros 46 condenados acusados de terrorismo, entre los que figuraban suníes radicales y algunos destacados miembros de Al Qaeda, pero también activistas chiíes. EFE

sa-em/acm