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Madrid, 30 dic (EFE).- Las principales vías de salida de Madrid y Barcelona registraban esta tarde pequeñas retenciones por la afluencia de conductores que han decidido recibir el año nuevo fuera de sus residencias habituales, aunque no se han producido atascos importantes.

Según informa la Dirección General de Tráfico (DGT), desde el inicio de la segunda fase de la operación especial con motivo de la Navidad a las 15.00 horas y hasta las 20.00 no se había producido ningún accidente mortal en las vías interurbanas.

Antes de las ocho de esta tarde, la circulación era más difícil que otros miércoles en las salidas de Madrid por la A-2 (carretera de Barcelona) a causa de un accidente; por la A-3 (hacia Valencia) en Rivas-Vaciamadrid; y por la A-6 en varios tramos en sentido A Coruña: Las Rozas, El Plantío y Pozuelo de Alarcón.

También la conocida como carretera de Burgos, la A-1, contaba con circulación lenta en San Sebastián de los Reyes, y la A-5 (carretera de Extremadura) en Alcorcón y Móstoles.

Las mayores retenciones a esa hora en la provincia de Barcelona se detectaban en la B-20 hacia el Nudo de Trinidad en la capital y en Santa Coloma de Gramanet; en la AP-7 en Barbera del Vallés; en la C-32 en Mataró; y en la B-23 en Espluges de Llobregat.

Como es habitual, la AP-7 sufría retenciones en La Jonquera (Girona) hacia Francia.

Tráfico ha montado un dispositivo especial para regular los casi 3,5 millones de viajes que se realizarán para despedir 2015 y recibir a 2016 en esta segunda fase de la operación de Navidad.

Son solo una parte de los 13,6 millones de desplazamientos previstos para todo el periodo navideño -desde las tres de la tarde del pasado 23 de diciembre y las doce de la noche del día de Reyes, 6 de enero-.

De los casi 3,5 millones de desplazamientos entre hoy y las doce de la noche del 3 de enero, el 24 por ciento se realizarán en la zona centro de la Península (Madrid, Castilla-La Mancha y Extremadura).

Un 20 por ciento de viajes absorberá la red viaria del Levante, un porcentaje similar la de Andalucía; un 16 por ciento Castilla y León, Asturias y Cantabria y un 11 por ciento Galicia.

Instalación de carriles adicionales, restricción de la circulación en ciertos días, tramos y horas, paralización de obras e intensificación de los controles de velocidad, alcohol y drogas en las carreteras convencionales son solo algunas de las medidas que la DGT pondrá en marcha.

Alrededor de 10.000 agentes de la Guardia Civil, más de 800 funcionarios y personal técnico especializado, personal de la DGT y de los servicios de emergencia vigilarán la red viaria.

También apoyados por 1.603 cámaras de televisión, 2.388 estaciones de toma de datos, 2.214 panales de mensaje variable y 12 helicópteros en misiones de vigilancia desde sus bases de Madrid, Valencia, Málaga, Sevilla, Zaragoza, Valladolid y A Coruña, ocho de ellos con el sistema del radar Pegasus.

La tarde-noche de hoy, la mañana del 31 y el domingo 3 de enero serán los momentos de mayor afluencia de vehículos en las carreteras.

Durante este periodo navideño, la DGT, a través de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, está incrementando la vigilancia en las carreteras convencionales con controles integrales a los conductores que circulan por estas vías y que anualmente se cobran la vida de mil personas. EFE

so/agc