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El Cairo/Bagdad, 30 dic (EFE).- Los bombardeos de la coalición internacional contra el Estado Islámico (EI) en Siria e Irak van minando poco a poco la capacidad del grupo terrorista y afectando a su cadena de mando, con la muerte de miles de sus combatientes y de destacados cabecillas.

A esto se suman operaciones especiales como la realizada en las últimas horas en la localidad iraquí de Al Huaiya por una fuerza conjunta estadounidense e iraquí, que acabó con la vida de 27 yihadistas.

Esta misión duró 45 minutos y tuvo como blanco una vivienda y el ayuntamiento de Al Huaiya, situada en la provincia de Kirkuk y en manos de los extremistas desde junio de 2014, informaron hoy a Efe fuentes militares iraquíes.

Otros ocho yihadistas fueron detenidos en esta acción, en la que el comando iraquí-estadounidense salió en avión de Bagdad y descendió brevemente a tierra.

Por otro lado, en la provincia septentrional de Nínive, al menos 37 terroristas perecieron en bombardeos de la alianza contra posiciones y sedes del EI en la zona de Bashiqa y en la ciudad de Mosul, incluidos dos cabecillas del grupo.

Estas operaciones se producen después de que ayer el portavoz de la misión estadounidense en Irak contra el EI, Steve Warren, anunciara que, entre el 7 y el 27 de diciembre, fueron abatidos diez líderes del grupo terrorista en bombardeos en Siria e Irak.

Entre los fallecidos destaca Charaffe al Mouadan, dirigente del EI y “vínculo directo” con el cerebro de los atentados del 13 de noviembre en París, el belga de origen marroquí Abdelhamid Abaaoud.

Otra acción de envergadura realizada por fuerzas estadounidenses este año fue la que en mayo pasado acabó con la vida de Abu Sayaf, un relevante dirigente del EI, y con la detención de su esposa.

Abu Sayaf estaba implicado en las operaciones militares del EI y también ayudaba a dirigir el comercio de petróleo y gas del grupo, así como sus operaciones financieras.

Según los últimos datos publicados por la alianza militar encabezada por Washington, la aviación internacional ha efectuado en quince meses más de 60.000 vuelos, durante los cuales ha lanzado 9.041 ataques aéreos: 5.959 en Irak y 3.082 en Siria.

Los primeros bombardeos los realizó EEUU en solitario en Irak en agosto de 2014 y, seguidamente, con la creación de la citada coalición, extendió la operación “Determinación Inherente” a Siria el 23 de septiembre de ese año.

Pese a que la alianza está integrada por 65 países, la mayoría de los bombardeos han sido ejecutados por la aviación estadounidense, en total 7.018, lo que ha llevado a Washington a pedir recientemente una mayor implicación del resto de miembros.

Otros países que han participado activamente con su aviación son el Reino Unido, Australia, Bélgica, Canadá, Francia, Holanda, Dinamarca, Turquía, Arabia Saudí, Jordania, Emiratos Árabes Unidos y Baréin.

De los socios árabes, salvo Jordania, el resto han limitado sus operaciones al territorio sirio.

Según el último recuento del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, 3.712 combatientes del EI, la mayoría extranjeros, perecieron en los ataques de la coalición en territorio sirio.

El Observatorio informó el pasado día 23 de la muerte de más de 4.100 personas en quince meses de bombardeos. Además de los citados terroristas, figuran entre las víctimas 299 civiles y 136 combatientes del Frente al Nusra, filial siria de Al Qaeda, entre otros.

Actualmente, en el cielo de Siria operan la aviación del régimen de Bachar al Asad, la coalición internacional y la fuerza aérea rusa.

Moscú se coordina con el régimen sirio, del que es firme aliado, algo que no hace la coalición liderada por Washington, que sí mantiene fuertes vínculos con las autoridades iraquíes.

En cuanto a Irak, no hay una cifra global de fallecidos, pero las autoridades hablan de decenas de miles de muertos, sin ofrecer números exactos y tendiendo a la propaganda.

Por su parte, Warren anunció ayer que desde julio abatieron a más de 2.000 yihadistas solo en la provincia de Al Anbar, en el oeste del país.

Los bombardeos han causado además grandes pérdidas materiales al EI tanto en Irak como en Siria. En total 16.075 objetivos han sido destruidos o dañados, de los que 4.517 son edificios; 485, tanques y vehículos blindados, y 260, instalaciones petroleras.

Pese a los duros golpes asestados y la pérdida de algunos de sus feudos, como la ciudad iraquí de Ramadi esta semana, el grupo terrorista se mantiene fuerte en vastas zonas de Siria e Irak, en las que proclamó un califato a fines de junio de 2014. EFE

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