Compartir

El presidente en funciones de la Generalitat, Artur Mas, ha respondido a Felipe VI que el diálogo que demandó el monarca en su mensaje pasa por respetar el derecho a decidir de los catalanes. “Apelamos a ese espíritu de diálogo para ser escuchados y poder llegar a acuerdos”, ha afirmado Mas. El president de la Generaitat aseguró que desea “que los poderes del Estado se aplicaran la voluntad de concordia y respetasen el voto de los catalanes” y criticó  que el monarca crea “que la voluntad de unos pocos (Cataluña), pretenda imponerse a la decisión de muchos (España)”.

Según el análisis que ha hecho el líder nacionalista, es en España donde hay una mayoría que busca acallar la voluntad de los independentistas: “Cataluña no puede imponerse, es una minoría dentro de España. Que no ahoguen nuestros anhelos democráticos“, ha reclamado. Arturo Mas echó de menos una referencia del Rey a la singularidad catalana: “El problema de España es que no reconoce Cataluña como una nación. Lo es ahora y hace ocho siglos. Me gustaría escuchar en los discursos del jefe del Estado que Cataluña es una nación”.

Pero Artur Mas no ha estado solo en sus críticas al tradicional mensaje navideño del Rey de España. La presidenta del Parlament, Carme Forcadell, que vio en el mensaje “una monarquía uninacional y unilingüística, y a favor de la unidad de España”. La expresidenta de la Asamblea Nacional Catalana se ha referido especialmente al deseo del monarca de no volver a cometer errores. “Queremos un proceso democrático y pacífico precisamente porque no queremos repetir errores del pasado”, ha manifestado. Más contundente ha sido Gabriel Rufián, de ERC: “Ayer se produjo una imagen indecente del Rey dando lecciones de democracia en el salón de un palacio más grande que la mayoría de las casas de las personas que dice representar”.

Las críticas al Rey también han llegado desde el Ayuntamiento de Barcelona. El primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, cree que el mensaje del Rey fue “poco sensible con el derecho a decidir”, que, en referencia a los resultados del 20-D, “fue apoyado por siete millones de personas”.