lunes, 10 agosto 2020 5:05

Rajoy se prepara para una larga negociación y Susana Díaz rechaza “aventuras”

Madrid, 22 dic (EFE).- Con un escenario político más que complicado, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, reconoce que se prepara para una larga negociación mientras que desde el PSOE, la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha pedido a su partido que evite el “aventurismo político” y el “oportunismo”.

En la tradicional copa de Navidad del PP, Rajoy ha recordado al personal de su partido que se abre una etapa de diálogo y ha advertido de que va a ser “un periodo largo”, lo que anticipa que la formación del nuevo Gobierno llevará tiempo.

Después ha almorzado con los representantes de las altas instituciones del Estado, los presidentes del Congreso, el Senado, el Tribunal Constitucional y el CGPJ, en un encuentro fijado hace semanas y que no guardaba relación con el actual escenario político y en la que no han hablado de pactos.

Desde el PSOE, la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha lanzado una advertencia a su partido ante la posibilidad de un pacto con Podemos o fuerzas nacionalistas para desalojar a Rajoy de la Moncloa.

Sin citar a Podemos, ha subrayado que los ciudadanos han “colocado” al PSOE en la oposición y ha asegurado que “para recuperar la credibilidad” no se nos puede ver como un partido que “ande de aventuras” o como un partido “de oportunismo”.

Precisamente, el “número dos” de Podemos, Íñigo Errejón, ha rechazado que su partido vaya a apoyar una investidura del líder del PSOE, Pedro Sánchez, como presidente del Gobierno.

En una entrevista en Onda Cero, Errejón ha sugerido la posibilidad de investir a “una figura independiente” que pueda ser asumido por todos y que puedan afrontar las reformas que, a su juicio, necesita el país.

Ante la posibilidad de un adelanto electoral por falta de acuerdo, los agentes sociales también han pedido responsabilidad a las fuerzas políticas.

El secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, ha reclamado un “esfuerzo de generosidad” para alcanzar un pacto que evite la repetición de las elecciones y Empresaris de Catalunya (EC) también ha hecho un llamamiento para la creación de un “gobierno estable” que evite “un frenazo” en la recuperación económica.

Mientras tanto, el Congreso se prepara para recibir a partir de mañana a los nuevos diputados.

La llegada de los flamantes diputados dependerá de cuándo termine el recuento final en cada una de las circunscripciones con la suma de los votos del exterior, aunque el Congreso ya tiene preparado un dispositivo para atenderlos.

De hecho, en varias provincias como Granada, Albacete o Ciudad Real, el voto de los españoles que viven en el extranjero podrían dar un vuelco al resultado del domingo, con varios escaños que pueden cambiar de manos por apenas unos cientos de votos.

En su primera visita al Congreso, los diputados tendrán que cumplimentar varios trámites administrativos, como la declaración de bienes y actividades, la retención del IRPF o la nueva línea de teléfono y de correo electrónico y se les tomará una fotografía para la página institucional.

Quien podría no regresar al Congreso es el diputado del PP por Segovia, Pedro Gómez de la Serna, apartado de la campaña electoral por el cobro de comisiones a empresas.

En declaraciones a Efe, Gómez de la Serna ha reconocido que todavía no ha decidido si recogerá su acta y ha asegurado que está centrado en su defensa.

De todos modos, los diputados y senadores tienen hasta el 13 de enero para acreditarse, fecha en la que se celebrará la sesión de constitución de ambas cámaras.

Ese día, los nuevos parlamentarios elegirán las mesas del Congreso y el Senado, el primer hito en la negociación para la investidura del futuro presidente y que puede marcar la pauta del sistema de mayorías parlamentarias.

La Mesa del Congreso tiene nueve miembros, el presidente, cuatro vicepresidentes y cuatro secretarios.

En la pasada legislatura, el PP contaba con mayoría absoluta en ese órgano de la Cámara baja, posición que con toda probabilidad conservará en el Senado, donde mantiene esa mayoría.

Con el nuevo escenario nacido del 20D, lo lógico es que el PP, como partido más votado, intente asegurarse tres puestos en la Mesa del Congreso -entre ellos el puesto de presidente- y que PSOE, Podemos y Ciudadanos tengan dos puestos cada uno.

Eso sobre el papel, porque en función del sistema de contrapesos que se vaya forjando en las próximas semanas podría darse entrada a otros grupos.

Una vez elegida la Mesa, los partidos tienen hasta el 19 de enero para ir conformando los diferentes grupos parlamentarios.

El Reglamento del Congreso está sujeto a interpretaciones y tendrá que ser la nueva Mesa la que dé el visto bueno a esos nuevos grupos.

Las marcas electorales de Podemos en Cataluña, la Comunidad Valenciana y Galicia aspiran a tener grupos separados del que va a liderar Pablo Iglesias.

También quieren grupo propio Democrácia i Llibertat y ERC, aunque incumplen uno de los requisitos que establece el reglamento, el mínimo del 15 por ciento en la provincia de Barcelona.

De hecho, ambos partidos -que concurrieron juntos en las pasadas elecciones catalanas- ya han expresado su disposición a explorar la posibilidad de formar un grupo parlamentario conjunto.

Unidad Popular-IU, con sólo dos escaños, queda lejos del mínimo de cinco diputados para formar grupo, aunque Alberto Garzón no tira la toalla e incluso está abierto a la posibilidad de tener un grupo “técnico” con Bildu, como el que formaron con ERC en 2008, que les permite votar y presentar iniciativas por separado. EFE

edr/agc

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