viernes, 7 agosto 2020 18:10

El encaje de Cataluña en España, reto para el próximo gobierno

Jesús García Becerril

Madrid, 16 dic (EFE).- La aspiración de los nacionalistas catalanes de avanzar hacia la independencia ha protagonizado la política española en el último año y será uno de los retos que deberá afrontar el gobierno que salga de las urnas el próximo día 20.

España se configura como un Estado descentralizado con diecisiete regiones o comunidades autónomas, algunas de las cuales – Cataluña, País Vasco, Andalucía y Galicia – tienen un nivel superior de competencias.

A pesar de ello, las tensiones territoriales y las peticiones de más autogobierno son constantes desde hace años, en especial en aquellas regiones donde es fuerte la presencia del nacionalismo.

En el caso de Cataluña, los nacionalistas se quejan de la falta de diálogo con el Gobierno central (del PP) y de la escasez de inversiones, aunque el Ejecutivo de Madrid invoca la necesaria solidaridad entre regiones a la hora de justificar la distribución de recursos.

En el último año el foco ha estado en Cataluña, donde dos formaciones – Junts pel Si y CUP – aprobaron el pasado 9 de noviembre en la recién elegida Cámara regional una propuesta para poner en marcha un proceso de secesión que ha sido declarado ilegal por el Tribunal Constitucional.

La falta de acuerdo por el momento entre esas dos fuerzas para elegir un presidente regional en Cataluña supone también un lastre para un proceso que, sin embargo, sigue estando presente, animado por los casi dos millones de votos (algo menos del 48 por ciento) que lograron en los comicios autonómicos del pasado 27 de septiembre.

Si no hay acuerdo para elegir un nuevo presidente antes del 9 de enero Cataluña celebrará nuevas elecciones en marzo, pero los partidos de la región miran de reojo a la política española y, en concreto, a los resultados de la cita con las urnas del 20 de diciembre.

El gobierno que salga de esas elecciones tendrá que gestionar el contencioso catalán, aunque es un dato que los tres principales partidos españoles – el gobernante PP (centroderecha), PSOE (socialista) y Ciudadanos (centristas liberales) – coinciden en rechazar la aspiración independentista y la hipótesis de un referéndum de autodeterminación.

En esta controversia hay voces que reclaman diálogo al día siguiente de las elecciones, dado que, si bien los independentistas no son mayoritarios, sí al menos tienen cerca de dos millones de sufragios en una región que cuenta con 7,5 millones de habitantes y aporta cerca del veinte por ciento del Producto Interior Bruto español.

Entre ellos están los políticos más moderados, pero también los empresarios, temerosos de que la inestabilidad política genere también problemas económicos.

De hecho, algunos empresarios han trasladado ya sus sedes sociales fuera de Cataluña y otros advierten de que lo harían en el caso de que se convirtiera en un país independiente, que tendrían más dificultades para financiar su elevada deuda.

Encontrar una solución al encaje territorial de Cataluña en España parece difícil, debido a que las posturas se han polarizado mucho y a que el caso ya ha llegado a los tribunales, a la espera de que las próximas elecciones puedan facilitar un nuevo clima de entendimiento. EFE

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