jueves, 24 septiembre 2020 2:02

Unas elecciones para acabar con el bipartidismo en España

Antonia Méndez Ardila

Madrid, 16 dic (EFE).- La eclosión de dos nuevos partidos, Ciudadanos (centro liberal) y Podemos (izquierda), pone en cuestión el histórico bipartidismo de la política española, protagonizado por PP (centroderecha) y PSOE (socialistas), que se han repartido el poder desde hace más de tres décadas.

Las elecciones generales del 20 de diciembre se plantean como una oportunidad para los dos partidos emergentes, que en poco más de un año se han convertido en auténticos rivales del PP y del PSOE y amenazan con transformar la escena política española.

Según la última encuesta del oficial Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el PP conseguiría entre 120 y 128 escaños de los 350 del Congreso y el PSOE se quedaría en segunda posición con entre 77 y 89 diputados.

Los sondeos de varios medios publicados el lunes pasado van en esa línea, ya que auguran una victoria del PP y la necesidad de pactos de gobierno.

Estas previsiones contrastan con los resultados de los últimos comicios de 2011, en los que el PP consiguió su segunda mayoría absoluta, con 186 escaños, mientras que el PSOE obtuvo 110 asientos, su peor resultado desde las elecciones de 1977, las primeras tras la restauración de la democracia.

Ante el declive de los partidos tradicionales, lastrados por la gestión de la crisis económica y por los casos de corrupción que han tenido entre sus filas, Ciudadanos y Podemos se presentan como una alternativa nueva e ilusionante frente a la “vieja” política y le disputan abiertamente el liderazgo a populares y socialistas.

Ciudadanos, que nació en Cataluña hace diez años como una plataforma cívica contraria al nacionalismo de esa región, irrumpiría en el Congreso con entre 63 y 66 escaños, después de saltar a la política nacional en las elecciones municipales y regionales de mayo de 2015.

Se definen como un partido de centro, con capacidad para ilusionar a antiguos votantes del PP y del PSOE.

Por otra parte, Podemos, que se creó a raíz de los movimientos de ciudadanos indignados de 2011, podría conseguir hasta 49 representantes, si suman los posibles escaños de candidaturas afines que se presentan en diferentes regiones de España.

El salto es enorme, poco más de un año después de su “debut” electoral en los comicios europeos de mayo de 2014, donde consiguieron cinco escaños a los pocos meses de su constitución como partido.

Según los expertos, contarían con el apoyo de antiguos votantes del PSOE, personas próximas a movimientos ciudadanos que antes no participaban en la política partidista y a costa de los votantes del Izquierda Unida, la tradicional formación de izquierda en España.

Este nuevo escenario augura un Parlamento con cuatro grupos potentes, que harían imprescindibles los pactos y revitalizarían el debate político.

La primera ocasión sería el de investidura del presidente del Gobierno, ya que, según la Constitución española, al jefe del Ejecutivo lo elige el Congreso de los Diputados.

Todas las encuestas dan como ganador de los comicios al PP, pero sin mayoría suficiente, con lo que necesitaría el apoyo de otro partido para que su candidato, Mariano Rajoy, revalidara su cargo como presidente del Gobierno.

El más próximo ideológicamente es Ciudadanos, aunque su líder, Albert Rivera, ha insistido a lo largo de la campaña en que no apoyará a Rajoy.

Pero ¿podría secundar al número dos de la lista, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría?

Esta circunstancia ya se ha dado en alguna región española, donde el PP ganó las elecciones el pasado mes de mayo pero no con mayoría suficiente para gobernar y Ciudadanos puso como condición para apoyar la investidura que cambiaran al candidato a presidente.

En el PP niegan esta posibilidad, pero las especulaciones continúan, apoyadas por la presencia de Sáenz de Santamaría en el único debate televisivo a cuatro de la campaña, donde representó al PP frente a los otros tres candidatos a la presidencia del Gobierno: Pedro Sánchez (PSOE), Albert Rivera (Ciudadanos) y Pablo Iglesias (Podemos).

Otra posibilidad ante este escenario incierto sería la que advierte el PP: un pacto de los otros tres partidos contra los populares.

Las dos posibilidades serían inéditas en España, pero todas las incógnitas se despejarán tras el 20 de diciembre, la cita electoral más abierta de los últimos treinta años. EFE