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Martí Quintana

México, 15 dic (EFE).- El Gobierno de México celebró hoy la tercera licitación petrolera para firmas privadas de su historia, un concurso en que se adjudicó el 100 % de las áreas contractuales previstas, y aseguró que el proceso logrará desarrollar la industria local y conllevará inversiones de hasta 1.100 millones de dólares.

Esta licitación “siembra una semilla para la creación de nuevas empresas mexicanas”, dijo en rueda de prensa la subsecretaria de Hidrocarburos de la Secretaría de Energía, Lourdes Melgar, y añadió: “Estamos empezando a ver este surgimiento de una nueva industria petrolera mexicana”.

Y es que la presencia de la industria mexicana en este concurso, el tercero desde que el país abrió el sector a la iniciativa privada tras casi ocho décadas de monopolio estatal, ha sido abrumadora.

De los 25 campos terrestres maduros a concurso se otorgaron 15 a empresas mexicanas que competían individualmente y 5 a consorcios conformados únicamente por firmas del país.

Tres de los cinco campos restantes fueron para la canadiense Renaissance, otro fue para el consorcio encabezado por la holandesa Canamex Dutch junto con las mexicanas Perfolat de México y American Oil Tools, y el último se lo adjudicó el consorcio de Roma Energy (Estados Unidos) junto con GX Geoscience Corporation (Estados Unidos) y Tubular Technology (México).

El presidente de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), Juan Carlos Zepeda, calificó de “muy satisfactorio” el resultado de hoy, señalando que en su pico de producción, en 2018, se lograrán 77.000 barriles diarios de petróleo crudo equivalente en los campos adjudicados.

Para lograr esta meta, se requerirán unos 620 millones de dólares de inversión en los primeros 5 años para el conjunto de las 25 áreas contractuales y, para toda la vida de los campos, la cifra ascenderá a 1.100 millones de dólares, dijo a su vez Melgar.

De estos campos, 19 todavía están activos, por lo que se calcula que cuando las empresas ganadoras asuman la producción -las primeras en aproximadamente un año- se obtendrán las primeras gotas de crudo fruto de la reforma energética instrumentada por el Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto.

Según el subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Miguel Messmacher, el Estado recibirá alrededor del 63 % de los ingresos totales vinculados a estos contratos una vez sumados los elementos fiscales.

Ello variará entre el 18 % y el 93 %, según el resultado obtenido en cada uno de los contratos.

A diferencia de las dos primeras fases de licitación, en que se firmaron contratos de producción compartida, en esta tercera fase de la llamada Ronda Uno se contempló un contrato de licencia de 25 años prorrogable a dos periodos de 5 años.

El contrato establece que el Estado recibirá una proporción de los ingresos brutos de cada proyecto en la forma de una regalía adicional, que oscila entre el 1 % y el 10 %.

Luego de una primera convocatoria para exploración y extracción en aguas someras (poco profundas) en la que se asignaron 2 de las 14 áreas a concurso y de una segunda fase donde se colocaron 3 de los 5 bloques, el resultado de hoy fue visto con gran optimismo.

Lo expresó también el presidente Peña Nieto, quien vía Twitter afirmó que la licitación “fue un éxito” y que se “superaron las expectativas de los expertos”.

Ello “a pesar de los bajos precios internacionales del petróleo”, lo que “confirmó la confianza en México y en el futuro de su industria energética”, dijo minutos después de la conclusión del evento.

Una larguísima jornada que arrancó a las 07.00 hora local (13.00 GMT) con la validación de propuestas y entrega de garantías y culminó 12 horas más tarde. EFE

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