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Gemma Casadevall

Karlsruhe (Alemania), 15 dic (EFE).- La canciller de Alemania, Angela Merkel, ha calmado las aguas en sus filas conservadoras con el compromiso de reducir el flujo de refugiados que recibe el país, cuestión que, sin embargo, solo podrá plasmar en la práctica con el apoyo de sus socios europeos.

La jefa del Gobierno alemán cerró hoy el congreso de dos días de su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU) en Karlsruhe (suroeste) como ganadora absoluta y con una sumisión incondicional de los suyos, que dejaron en nada las precedentes críticas internas a su gestión de la crisis de los refugiados.

Su apuesta por una “reducción sensible” del flujo de refugiados -en un año en que Alemania ha recibido un millón de peticionarios-, sin imponer límites cuantificables al asilo, recibió la aprobación de los 1.000 delegados, con apenas dos votos disidentes.

“Hay unanimidad en la necesidad de buscar soluciones. El león bávaro a veces ruge demasiado alto. Pero también busca la cohesión”, afirmó el secretario general de la CDU, Peter Tauber, en declaraciones a la televisión pública Ard, durante el congreso.

Baviera, el “Land” (estado federado) por el que entra en Alemania el grueso de los solicitantes de asilo, viene exigiendo la imposición de un tope o la retención antes de entrar en el país de los peticionarios de asilo sin posibilidades de que se les admita como tales.

El líder bávaro, Horst Seehofer, presidente de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), hermanada con la CDU, insistió en ello en su intervención como invitado en Karlsruhe, con críticas más tenues que otras veces, pero igualmente firmes.

La estrategia de Merkel para conseguir la reducción de esos contingentes pasa por medidas nacionales, europeas e internacionales, recordó la canciller ante el partido que preside desde 2000.

“Hay que reforzar las fronteras exteriores de la UE, lograr un reparto equitativo de los contingentes de refugiados entre sus miembros y apoyar a Turquía, para que atienda en su territorio a los refugiados que tratan de llegar a Europa”, resumió Tauber.

Éstas han sido las consignas que ha defendido Merkel en cada uno de sus encuentros con los líderes de la UE, en las sucesivas cumbres de los últimos meses o en otros formatos.

“Hay un notable grupo de socios que comparten ese parecer. Hay que avanzar hasta convencer al resto”, admitió el secretario general de la CDU y hombre de confianza de Merkel.

Hasta ahora, las iniciativas de la canciller para lograr un reparto efectivo de esos contingentes en la Unión Europea (UE) han obtenido resultados tibios.

El aliado más entusiasta de sus propuestas es el impredecible presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, al que Merkel ve como pieza clave para que los refugiados se queden fuera del territorio comunitario a cambio de ayudas multimillonarias.

“A Merkel le sería más fácil convencer a sus socios de la UE si adoptara nuestra propuesta de imponer límites a esos flujos. Todos sabemos que la situación actual es insostenible. Para Alemania como para Europa”, afirmó a un grupo de periodista, en un aparte del congreso, el líder de las “Juventudes” de la CDU, Paul Ziemiak.

Esta agrupación había elaborado ante del congreso una moción más cercana a las tesis de Seehofer que a las de Merkel, que finalmente retiró ante la propuesta de consenso formulada por la cúpula de la CDU.

“Estamos satisfechos, se reconoce que Alemania no puede acoger de forma continuada semejantes flujos”, apuntó Ziemiak.

“Cada congreso de la CDU es una oportunidad para su líder para crecerse. En este hemos visto a una Merkel en estado puro, cien por cien Merkel, con capacidad de liderazgo y de consenso”, comentaba, desde una posición diametralmente distinta, Günther Helge Strickstrack, un veterano en la familia de la CDU.

Strickstrack formó tándem en el congreso con Heinz Schwarz, otro delegado que, como él, afirma no haberse perdido un solo congreso desde tiempos fundacionales del canciller, Konrad Adenauer.

“Ha estado más 'merkeliana' que nunca, créame. Imbatible, dominando su terreno desde el minuto cero al cierre del congreso”, insistía, desde su posición de “experto en congresos”. EFE

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