Compartir

(Aclara que el hostal atacado pertenece a la embajada española)

Kabul, 12 dic (EFE).- Diez muertos, entre ellos dos policías españoles, es el balance del ataque talibán a una casa donde se alojaban funcionarios de la embajada de España en Kabul, colindante a la misma, en una operación que finalizó hoy tras casi doce horas y que supone una nueva demostración de fuerza de los insurgentes.

Tanto el Gobierno español como el afgano confirmaron hoy que, a pesar de las primeras informaciones difundidas, la llamada “casa de huéspedes” próxima a la embajada española que había sido atacada era en realidad una vivienda donde se alojaban funcionarios de la misión diplomática de España en Kabul.

“Hay dos edificios, uno es la embajada y el otro es la casa de huéspedes de la embajada. El ataque tuvo lugar en esta área, de modo que, como es natural, ambos edificios resultaron dañados”, dijo a Efe el portavoz del Ministerio de Interior afgano, Sediq Sediqqi.

Hoy el área donde se encuentra el complejo de la embajada española en el norte de la capital permanecía acordonada por las fuerzas de seguridad afganas, mientras un mar de cristales rotos crujía sin cesar al paso de vehículos y transeúntes.

A primera hora de la tarde del sábado un atacante suicida colisionó un coche cargado de explosivos contra un muro en la entrada del complejo de la embajada española y a continuación se produjo un fuerte tiroteo, lo que causó numerosos daños a una decena de inmuebles, en los que se podían apreciar hoy orificios de bala o puertas y ventanas destruidas.

“Estaba en casa con mi familia cuando escuché una fuerte explosión, que sacudió la casa e hizo que estallaran los cristales de las ventanas”, explicó a Efe Esmatullah, de 16 años, que vive a pocos metros del edificio de la embajada española atacado.

Entonces se asomó al balcón y vio que había fuego y humo frente a la casa donde se alojaban los funcionarios españoles, y poco después comenzó un tiroteo que no se detuvo hasta primeras horas de la mañana de hoy, tiempo durante el cual, añadió, él y su familia permanecieron ocultos en la parte trasera de casa.

Según la versión oficial, el coche cargado de explosivos que colisionó contra el muro que protegía el complejo de la embajada abrió el camino para que entraran otros tres talibanes, que estaban equipados con armas ligeras y pesadas, incluyendo lanzagranadas.

Los talibanes reivindicaron el ataque “a la casa de huéspedes de los extranjeros invasores”, sin citar a la embajada de España, causando la muerte, según confirmó el Gobierno de Madrid, de dos policías españoles: el subinspector de la Policía Nacional Jorge García Tudela y el policía Isidro Gabino San Martín Hernández.

Fuentes oficiales afganas dieron por finalizado el ataque esta mañana y confirmaron la muerte de los cuatro talibanes y de otros tantos policías afganos, señalando además que otros nueve afganos habían resultado heridos.

Wahidullah, un guarda de seguridad de un hostal situado enfrente de la misión diplomática española, relató a Efe que esta mañana, cuando el tiroteo finalizó y pudo salir del escondite en el que se encontraba, vio “los cadáveres de cuatro policías (afganos) y de dos extranjeros”.

El Gobierno español aclaró que fue evacuado todo su personal, incluidos funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía, que se encontraba en la embajada y en dos edificios de viviendas colindantes, entre ellos el atacado.

Este es el segundo ataque con una alta simbología que se produce esta semana en Afganistán, después de que los talibanes lanzasen el martes una acción contra el aeropuerto internacional de Kandahar (sur), que se extendió durante cerca de 24 horas y se saldó con 68 muertos. EFE

bks-mt/njd/sm/si