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Madrid, 10 dic (EFE).- Un nuevo proceso de concentración, la mejora de la rentabilidad o la adaptación a las nuevas tecnologías son los desafíos que deberá afrontar en el futuro la banca española, que cree que la excesiva regulación o los requerimientos de capital también marcarán su negocio en los próximos años.

Esta reflexión ha sido compartida no sólo por los responsables de las entidades financieras españolas, también por el gobernador del Banco de España, Luis María Linde, que cree que el principal desafío del sector es mejorar su rentabilidad, y uno de los caminos para lograrlo son las fusiones, tanto fuera como dentro de España.

“La vía de las fusiones no puede darse por cerrada”, ha advertido Linde, para quien la banca debe hacer frente a la transformación digital, la nueva regulación y supervisión, y a las nuevas exigencias de liquidez y de capital.

Pese a todo, ha asegurado que el crédito “puede estabilizarse en 2016 por primera vez desde 2011” y ha considerado que el sector está preparado para afrontar cualquier reto.

El gobernador del Banco de España ha participado hoy en el 11 Encuentro del Sector Bancario organizado por el IESE Business School y EY, en el que representantes de los principales bancos han alertado sobre los desafíos del sector en los próximos años, en los que habrá espacio para una mayor consolidación, según el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar.

Tras pedir una regulación de “la banca en la sombra”, el “número dos” de CaixaBank ha advertido de que el sector debe recuperar la reputación perdida, porque tal y como ha reconocido el presidente de la patronal bancaria AEB, José María Roldán, en la conducta y en la cultura bancaria radica el éxito o el fracaso de cada entidad.

“No se trata de hacer lo correcto sólo por una cuestión moral, sino porque va en el propio interés del banco”, ha explicado Roldán, que ha abogado porque las entidades trasmitan estos valores a todas las áreas de la entidad, estableciendo una política preventiva.

De la misma manera, la consejera delegada de Bankinter, María Dolores Dancausa, ha abogado por recuperar los principios como la integridad, ya que “sin tener un escrupuloso comportamiento íntegro no se conseguirá nada”.

Sobre un nuevo proceso de consolidación, Dancausa, al igual que sus competidores, espera que el número de entidades se reduzca, y ello en un entorno que será “de todo menos aburrido”, “una montaña de obstáculos” en la que lo importante es no quedarse atrás.

Como otros retos del sector, ha citado los cambios tecnológicos, una competencia “dura y cruel”, o la excesiva regulación.

Al respecto se ha pronunciado el consejero delegado del Banco Popular, Francisco Gómez, que ha dicho que “cualquier incertidumbre regulatoria no ayudará a la completa reactivación del crédito como demanda la economía” y ha considerado “evidente” que existe la posibilidad de que haya nuevas fusiones.

Aun así, ha precisado que el Banco Popular quiere seguir siendo independiente y en caso de entrar en algún proceso será “el líder de la operación, que deberá ser muy rentable para el accionista”.

Para Gómez, la banca también deberá hacer frente a otros retos como los cambios tecnológicos, la “hiperregulación”, y la baja rentabilidad, a la que también se ha referido el consejero delegado de Bankia, José Sevilla.

El banquero ha asegurado que en España, donde mayoritariamente hay crédito a tipos variables como las hipotecas, las entidades no pueden obtener mayores beneficios tras la caída del euríbor a mínimos históricos, por lo que ha lamentado no haber cambiado este indicador de referencia.

Igual se ha expresado el consejero delegado del Banco Sabadell, Jaime Guardiola, que ha afirmado que la banca española es “poco atractiva” para invertir debido a que la coyuntura política y las exigencias de los consumidores “no lo propician”.

En el encuentro también ha participado el consejero delegado del Santander, José Antonio Álvarez, quien ha insistido en que uno de los retos de la entidad es conseguir una mayor vinculación de los clientes, gracias a su aspiración de ser el mejor banco comercial.

El director de Negocio de España, EEUU y Turquía de BBVA, Jorge Sáenz de Azcúnaga, ha estimado que dentro del grupo el peso del negocio en España alcanzará el 20 % en 2015 y el 30 % en los próximos años, mientras que ha mostrado el deseo del banco de crecer al sur de EEUU. EFE

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