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Mario Villar

Naciones Unidas, 10 dic (EFE).- Enfrentada a importantes desafíos, la economía mundial crecerá este año menos de lo previsto y mejorará muy levemente en 2016 y 2017, según las previsiones publicadas hoy por Naciones Unidas.

La organización revisó a la baja sus anteriores expectativas y vaticina que el año se cerrará con un crecimiento del 2,4 % en el mundo, consecuencia sobre todo de una clara ralentización en las economías en desarrollo y transición.

Entre ellas, destaca la contracción del 3,8 % que la ONU espera en Rusia (0,8 puntos porcentuales menos de lo que vaticinaba hace seis meses) o la del 2,8 % que prevé en Brasil (un empeoramiento de 1,7 puntos con respecto a su anterior informe).

La bajada de los precios de las materias primas ha afectado especialmente a las economías en desarrollo, sobre todo en Latinoamérica, pero Naciones Unidas espera que esa situación se corrija progresivamente en los próximos años.

El crecimiento en el mundo, sin embargo, seguirá muy moderado, con una previsión del 2,9 % para 2016 y del 3,2 % para 2017.

El próximo año, las economías desarrolladas crecerán un 2,2 % y superarán por primera vez la barrera del 2 % desde 2010 gracias a los progresos de Estados Unidos y de la zona del euro.

Dado el esperado frenazo de China y los problemas en otras economías emergentes, la organización destaca que el eje del crecimiento en el mundo vuelve parcialmente a las economías más ricas.

En Rusia, mientras tanto, se espera un crecimiento cero, antes de que la economía del país avance un 1,2 % en 2017.

Mientras tanto, los países en desarrollo avanzarán el año próximo un 4,3 % (0,6 puntos porcentuales menos de lo previsto hace seis meses), consecuencia en gran parte de una fuerte revisión a la baja de las expectativas en Latinoamérica.

En una conferencia de prensa, el jefe de la unidad de Control de la Economía Mundial del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU, Hamid Rashid, aseguró que la región sufre sobre todo por el desplome de los precios de las materias primas y la ralentización del crecimiento en China.

“La mayoría de los países tendrán que centrarse en estrategias para diversificar sus economías y aprovechar la situación. A veces los bajos precios de las materias primas pueden ser una ventaja y empujar a las economías a buscar otros sectores”, explicó.

La ONU recuerda que el precio del petróleo se ha desplomado más de un 55 % desde mediados de 2014 y, aunque no espera que siga su caída, sí vaticina que se mantendrá bajo dado el exceso de oferta.

El informe elaborado por el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU identifica cinco grandes factores negativos en la economía mundial y empieza por la persistente incertidumbre macroeconómica, algo que podría aliviarse conforme se conozca el ritmo de la normalización monetaria en EEUU.

También llama la atención sobre los bajos precios de las materias primas y la reducción del comercio, sobre la creciente volatilidad en las tipos de cambio y sobre la falta de progreso en las inversiones y la productividad.

Por último, subraya el riesgo de una continuada desconexión entre las actividades del sector financiero y la economía mundial.

Todos esos factores hacen prever un crecimiento muy moderado, que según la ONU puede tener un claro impacto en los esfuerzos mundiales para erradicar la pobreza.

En el apartado positivo, el informe destaca que las emisiones de CO2 vinculadas a la energía no crecieron en 2014 por primera vez en 20 años -con la excepción de 2009, cuando la economía mundial se contrajo- y apunta a que eso sugiere que se comienza a observar una “desvinculación” entre el crecimiento económico y el aumento de las emisiones. EFE