lunes, 28 septiembre 2020 23:46

Una democracia a régimen

Eva Santos

Madrid, 8 dic (EFE).- Parece que todos los partidos quieren pescar en el caladero de votos socialista y quizás por eso su líder, Pedro Sánchez, ha sido hoy el blanco de todas las críticas tras el debate de anoche, del que ha surgido otro protagonista inesperado gracias a las redes sociales: Alberto Garzón.

Sin estar en el debate, Alberto Garzón se ha convertido en la estrella después de que un tuit irónico suyo se haya propagado como la pólvora por las redes sociales: 21.000 tuiteros lo han reenviado y 15.000 le han dado un “me gusta”.

“¿Os está gustando mi intervención? Es lo que tiene la democracia, que está a régimen”, escribió Garzón en su cuenta de Twitter mientras nueve millones de personas seguían el debate en Atresmedia entre la vicepresidenta del Gobierno y número dos del PP por Madrid, Soraya Sáenz de Santamaría, y los líderes del PSOE, Pedro Sánchez; Ciudadanos, Albert Rivera, y Podemos, Pablo Iglesias.

A Rajoy quien más le gustó fue Sáenz de Santamaría, según ha confesado hoy en Sevilla, tras ver desde Doñana el debate, el programa más visto del año. En cambio, Sánchez no le gustó nada.

“El debate estuvo muy bien y lo ganó, como todos ustedes saben, Soraya Sáenz de Santamaría”, les ha dicho a los periodistas, ante quienes no ha podido evitar sacar su vena gallega para responder de manera ambigua que él podría haber ganado o no el debate, de haber asistido.

Rajoy ha sido durísimo con Sánchez, ha dado por acabado su liderazgo y ha recomendado a los socialistas que se reorganicen.

Eso sí, no se ha olvidado de alertar sobre los emergentes y de repetir que “experimentos, poquitos”, después de su visita a una residencia de ancianos de Sevilla, donde un coro de niños le han cantado el “Ande, ande, ande, la marimorena”.

Sánchez tiene otra opinión, se ha declarado “humildemente” vencedor del debate y ha arremetido contra Rajoy por “despreciar la democracia y a los españoles” al “esconderse” de los debates.

“Cuando alguien es gobernante y no rinde cuentas, no expone sus razones, ni sus argumentos en primera persona, inevitablemente está condenado al fracaso y a la derrota”, le ha pronosticado.

Unas críticas que ha extendido a Iglesias por pretender “arañar” votos al PSOE cuando “claramente sabe que no va a ganar las elecciones”.

En A Coruña, donde los socialistas han celebrado el acto más multitudinario de lo que va de campaña, Sánchez ha avisado de que no votar al PSOE el 20D significa “regalar el voto” a Mariano Rajoy y ha advertido a Pablo Iglesias de que “no admite lecciones” de quien está dispuesto a facilitar que gobierne el PP.

Ha sido después de que Iglesias se declarara esta mañana satisfecho de su papel en el debate, por creer que la idea de remontada de Podemos “se ha consolidado definitivamente”, y dijera que Sánchez se ha quedado “fuera de la carrera electoral”.

“Le vi muy mal y lo lamento, porque el PSOE es el partido de mis padres y mis abuelos”, ha dicho en RNE de Sánchez, de cuya verdadera capacidad de decisión dentro del partido ha vuelto a dudar.

De Soraya Sáenz de Santamaría ha dicho que es una mujer “muy inteligente” pero que no puede compensar con “marketing”, por ejemplo, “todos los casos de corrupción de su partido”.

Para echar más leña al fuego en la batalla iniciada entre Iglesias y Sánchez, el jefe de campaña de Podemos, Íñigo Errejón, se ha dirigido así a los militantes socialistas durante un mitin en Palma: “Hay una buena noticia, no tenéis por qué resignaros a esta calamidad que os han puesto”.

Con ese escenario, Albert Rivera ya da por fracasada la operación “salvar al soldado Sánchez” de la que alertó hace sólo unos días, una supuesta componenda entre Génova y Ferraz para que el líder socialista no salga demasiado malparado de las elecciones.

Rivera ha considerado que la “vieja izquierda” y la “vieja derecha” salieron “muy tocados” del debate y se ha quejado por la ausencia de Rajoy, al que ha retado a un cara a cara con él.

También ha advertido al presidente del Gobierno de que no dé por amortizado a Sánchez, porque el acabado puede ser él.

No sabemos si los mensajes de los candidatos habrán hecho cambiar la dirección de su voto a algún elector, pero lo que sí está claro es que han calado entre los suyos.

Por ejemplo, el llamamiento a ser feliz de Pablo Iglesias -“Sonrían, que sí se puede”, dijo en su última intervención- ha tenido ya su réplica: el secretario general de Podemos en Castilla-La Mancha, José García Molina, ha reivindicado el “carácter constructivo y alegre” de su organización, “a pesar de que a otros no les haga gracia”.

Todo apunta también a que la expresión el “tripartito de perdedores” que anoche acuñó la vicepresidenta durante el debate se convertirá en una de las coletillas del PP en esta campaña, entregados a avisar de los riesgos que, a su juicio, podría suponer para los españoles un gobierno a tres de PSOE, Ciudadanos y Podemos contra el PP.

Al “tripartito” ha aludido, por ejemplo, el ministro de Asuntos Exteriores y cabeza de lista de ese partido por Alicante, José Manuel García Margallo, quien en una entrevista con Efe ha juzgado que la hipótesis de un gobierno de PSOE, Ciudadanos y Podemos sería una “auténtica pesadilla”.

Sólo llevamos cinco días de campaña, pero cabe preguntarse si algunos dudan de que puedan vivir de la política toda la vida. Si ayer era Rajoy el que compraba lotería de Navidad en Estepona (Málaga), hoy ha sido Rivera el que ha adquirido un cupón de la ONCE en Cádiz, aunque haya tenido que pagárselo su pareja, porque él no llevaba dinero encima. EFE

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