domingo, 27 septiembre 2020 6:56

Rajoy y Sánchez, protagonistas del sexto clásico cara a cara de la democracia

Madrid, 6 dic (EFE).- Mariano Rajoy y Pedro Sánchez protagonizarán el próximo 14 el único debate “cara a cara” de estas elecciones, que será el sexto de la democracia, ante las críticas de los demás partidos, especialmente de Ciudadanos y Podemos, que reivindican su presencia en este tipo de debates televisivos.

Organizado por la Academia de Televisión y con acceso para todos los medios de comunicación, el del día 14 será el único debate antes del 20D al que acudirá Mariano Rajoy en esta campaña electoral. No habrá más.

Sin embargo, el PP participará en otro debate a cuatro que se celebrará mañana, organizado por Atresmedia y que será emitido por Antena 3 y la Sexta.

En este caso, con la intervención de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, que debatirá con el líder del PSOE, Pedro Sánchez, de Ciudadanos, Albert Rivera, y el de Podemos, Pablo Iglesias.

La historia de los cara a cara comenzó en 1986 cuando Felipe González rechazó la propuesta que le hizo su principal adversario, Manuel Fraga.

En posteriores convocatorias electorales fue imposible alcanzar un acuerdo.

La fiebre por los cara a cara se inició en 1993 cuando el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) pronosticó un empate técnico entre PSOE y PP.

Entonces, Felipe González aceptó enfrentarse en televisión a José María Aznar.

Manuel Campo Vidal fue el encargado de moderar el primer debate entre González y Aznar en Antena 3 -después habría un segundo en Telecinco- y, con el paso del tiempo, el periodista aragonés se ha consolidado casi como el “moderador oficial” de debates en España.

La mayoría de las encuestas dieron vencedor a Aznar, que eligió un tono agresivo y se centró en atacar a González con el paro y la corrupción.

El lunes siguiente, en Telecinco y con Luis Mariñas como conductor, volvieron a verse las caras.

En 1996 el PP aceptó la propuesta de IU de celebrar un debate a tres, incluyendo a Julio Anguita, fórmula que algunos interpretaron como un intento de dividir el voto de la izquierda.

Finalmente, Aznar rechazó el cara a cara con González que planteaban los socialistas y no hubo debate.

En la convocatoria del año 2000, con el PP aspirando a la mayoría absoluta, Aznar volvió a rechazar un enfrentamiento con el entonces líder del PSOE, Joaquín Almunia, oposición que mantuvo Mariano Rajoy en 2004, cuando compitió y perdió en las urnas contra José Luis Rodríguez Zapatero.

En 2008, quince años después del primer cara a cara, cuando el CIS situaba al PP a menos de dos puntos del PSOE, Rajoy aceptó debatir con Zapatero.

Lo que quedó grabado en las hemerotecas fue “la niña de Rajoy”, a la que el candidato del PP se refirió en abstracto para personalizar sus anhelos para la sociedad española y que marcó después la campaña.

Por su parte, Zapatero prefirió una frase cinematográfica y se despidió de la millonaria audiencia con un “buenas noche y buena suerte”.

Ambos candidatos protagonizaron días después un segundo cara a cara, moderado por la periodista Olga Viza.

Los cara a cara nunca han sido del agrado de las fuerzas minoritarias, ya que les condena a un papel secundario en la contienda electoral.

A cada acuerdo entre los dos grandes para debatir en televisión ha seguido una cascada de recursos de los más pequeños.

Esa lógica también ha surgido ante el debate del próximo 14 de diciembre, que ha recibido las críticas de Ciudadanos, Podemos, Unidad Popular-IU y UPyD, entre otras formaciones,

También como en otras ocasiones, la Junta Electoral Central (JEC) ha tenido que atender peticiones en este sentido y acaba de rechazar la petición de Unidad Popular-IU de suspender todos los debates electorales anunciados, tanto en medios públicos como privados, a los que no haya sido invitado su candidato a la Presidencia del Gobierno, Alberto Garzón. EFE