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Santiago de Compostela, 6 dic (EFE).- Las elecciones generales del 20D servirán para medir en Galicia el estado del PP, donde gobierna con mayoría absoluta, a menos de un año de las autonómicas.

También para comprobar si continúa el ascenso de las denominadas mareas, en las que está integrado Podemos, tras las municipales de mayo, en las que se hicieron con tres de las principales ciudades.

Además, se podrá calibrar si el PSdeG consigue recuperar a su electorado y saber si, como desde 1996, el BNG, que se presenta como Nós-Candidatura Galega, consigue representación en el Congreso.

Además, los comicios del 20-D permitirán ver el impacto real de Ciudadanos en Galicia, sin apenas presencia hasta el momento, con solo concejales en algunas de las principales ciudades tras las municipales de mayo.

El PP ha sido el partido más votado en Galicia en todas las elecciones generales desde 1982, aunque en ese año y en 1986 con las siglas de AP.

En noviembre de 2011, el partido que encabeza en Galicia Alberto Núñez Feijóo contribuyó a la mayoría absoluta de Mariano Rajoy en el conjunto de España al lograr 15 de los 23 diputados que se disputaban en la circunscripción, mientras que el PSdeG-PSOE se conformó con 6 y el Bloque Nacionalista Galego (BNG) con 2.

Tras estas elecciones, once meses después, en octubre de 2012, se disputaron comicios autonómicos, en los que el PP revalidó y amplió en Galicia la mayoría absoluta conseguida en 2009 pero con un importante descenso de votos.

Esas autonómicas de 2012 aportaron una novedad al mapa político en Galicia, la entrada en el Parlamento de Alternativa Galega de Esquerdas (AGE), una coalición formada, principalmente, por Anova, escisión del BNG liderada por Xosé Manuel Beiras, y Esquerda Unida.

AGE consiguió 9 escaños en esos comicios, aunque distintas disputas internas han hecho que dos diputadas se hayan pasado al Grupo Mixto.

Tanto las europeas de mayo de 2014 como las municipales de mayo de este año han supuesto un importante varapalo en votos para el PP, partido dominante en la comunidad, pero que no ha dejado de perder votos en los últimos comicios.

Esto ha sido aprovechado, sobre todo, por las denominadas mareas, candidaturas de base popular principalmente, que en los comicios de mayo se alzaron con los gobiernos de A Coruña, donde fueron segunda fuerza más votada a cuatro votos del PP, de Santiago, donde consiguieron ser la primera fuerza, aunque sin mayoría absoluta, y de Ferrol, donde gobiernan en coalición con el PSdeG.

Tras un proceso con numerosas críticas, en el que no fue posible una candidatura de unidad con el BNG, finalmente las formaciones Podemos, Esquerda Unida y Anova alcanzaron un acuerdo para concurrir bajo la denominación En Marea, al que se han sumado o apoyan las distintas mareas.

El PP, a pesar del descenso en votos, que llevó a Alberto Núñez Feijóo a proclamar “un cambio de políticas, de personas y de actitudes” tras las municipales, aspira a conseguir al menos 12 de los 23 diputados.

El PSdeG confía en conseguir el mayor número de diputados posibles que permitan al líder y candidato socialista, Pedro Sánchez, ser el próximo presidente del Gobierno.

El BNG, una vez frustrada la posibilidad de una candidatura con las fuerzas que finalmente formarán En Marea, por la presencia de Podemos, se presentará con la denominación Nós-Candidatura Galega, con la aspiración de mantener la representación lograda de forma ininterrumpida desde 1996. EFE