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Alicia López

Madrid, 5 dic (EFE).- No le tocaba ser el candidato a la Presidencia del Gobierno pero la carambola de Podemos ha situado a Alberto Garzón, el diputado más joven de IU, en una competición para intentar resistir el empuje del partido de Pablo Iglesias y mantener la organización a flote en el Congreso.

Un empuje que ha tratado de evitar, sin éxito, intentando neutralizar a su mayor rival político con un proyecto de unidad popular, pero después de muchas vueltas y de mucho empeño, IU se ha quedado prácticamente convergiendo consigo misma, salvo en Cataluña y Galicia.

Tras conseguir en 2011 su escaño por Málaga, Garzón afronta una cita electoral muy complicada, para la que se ha preparado a marchas forzadas y levantando más de una ampolla entre los suyos, que le han llegado a ver incluso como un “infiltrado” de Podemos para acabar con Izquierda Unida.

Cierto es que Iglesias le ha estado tirando los tejos durante todo este tiempo pero él, que por su perfil podría encajar perfectamente en el molde de este nuevo partido, no se ha dejado finalmente encandilar, insistiendo en que su proyecto es promover una nueva IU.

Su falta de experiencia y juventud -tiene treinta años recién cumplidos- son otros reproches que le han caído desde sus propias filas, especialmente del sector que abandera Gaspar Llamazares.

Pero críticas aparte, Garzón fue respaldado para esta misión por más del 75 por ciento del Consejo Político, después de dar el salto a la arena electoral hace un año, cuando Cayo Lara -todavía coordinador federal- decidió apartarse de esta competición, forzado por las exigencias de renovación generacional.

Con un liderazgo forjado en el movimiento 15M, este diputado por Málaga, aunque nacido en Logroño, ha tenido una carrera meteórica en IU, donde empezó a militar en 2003.

Pronto empezó a hacerse un hueco, sobre todo por su proyección parlamentaria, especialmente como “azote económico” del Gobierno y ahora se ha convertido “en la gran esperanza blanca” para IU.

Si con Cayo Lara IU logró un éxito importante en las anteriores generales, al pasar de dos a once escaños, Garzón tiene por delante el desafío de minimizar los efectos colaterales de Podemos y remontar unas encuestas que se le han puesto muy cuesta arriba (3 o 4 escaños según el CIS preelectoral), aunque le han situado como segundo líder más valorado tras Albert Rivera.

Esquivo en los pasillos del Congreso y en su relación con los periodistas, es, sin embargo, uno de los dirigentes de IU más mediáticos, con una presencia habitual en los platós de televisión y en las redes sociales.

Tiene también un blog, “Pijus Economicus”, que recoge toda su actividad parlamentaria y sus teorías políticas y económicas, y es autor de varios libros como “La Tercera República” (2013), “Esto tiene Arreglo” (2012), “La Gran Estafa” (2013) o el último “A pie de escaño” (2015). EFE